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Prohibición al uso de vehículos 2004

Por: Alexander Bonilla Durán


Aparte de los problemas constitucionales que traería, la prohibición de circular vehículos, disque para enfrentar la subida de los precios del petróleo, tiene otros aspectos y consideraciones, por las cuales yo particularmente me opondría.


Circular vehículos según su placa se utiliza en el D.F. de México y en Santiago de Chile. En ambos países pero principalmente en D.F. se tienen buenas alternativas: buses baratos, metro, etc. Sin embargo, en esos países la medida se impulsó por la contaminación atmosférica. Pero esa medida no cubre a todo el país. En este sentido la medida siempre afecta a los más pobres y necesitados, a la clase trabajadora.


Sucede que entonces se disparó la venta de vehículos usados, porque los que podían comprar compraban otro carro con placa diferente a la que ya tenían. De esa manera si hoy no circula la placa par; ellos tienen otro vehículo con placa impar. Lo mismo ocurriría aquí.


Una medida de prohibir circular carros afectaría seriamente la economía nacional. ¿Cómo harían los profesionales, los empresarios, los vendedores, etc. que dependen de su vehículo para subsistir? ¿Qué harían el día que no pueden circular con su carro? Propónganse a pensar en eso. Es muy fácil hablar y plantear ocurrencias. ¡Cuidado!, porque el pueblo puede reaccionar en forma desmedida, cuando le prohíban usar el machete de su trabajo. No le jalen mucho el rabo a la ternera.


Una campaña de concientización para los que podemos presindir del carro conveniente y las fuerzas del mercado, regularán el uso de los vehículos. Pero obligar a paralizar a miles de vehículos utilizados como fuente de trabajo, podría generar un caos social.

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