Ecología citadina febro 2003-10-06
Por.Alexander Bonilla D.
Esto es sobre la ecología de la ciudad de San José.
Somos de esos que hacemos fila en los bancos o instituciones para pagar recibos
telefónicos y otras vueltas.
Qué cólera y rabia nos da cuando miramos personas sanas, pochotonas,
bien vestidas, entrar directamente sin hacer fila a una caja, disque porque
son “ciudadanos de oro”. Y ni siquiera se ponen colorados.
Cuando esto sucede todos en la fila nos volvemos a ver; algunos hacen un comentario;
otros guardan silencio... pero quedan “con sangre en el ojo”.
Somos de los que damos el campo a una anciana, a una madre embarazada o con
hijos en brazos; o a aquel viejo que lleva su trabajo en el hombro y su lucha
está marcada en las arrugas de su cara y manos. O también somos
solidarios con el lisiado o enfermo .
Por eso no me vengan a decir que irrespetamos al adulto mayor con este comentario,
porque somos de los chapados a la antigua, donde el respeto no dependía
de una tarjeta de oro.
Este comentario no es solo nuestro. Recogemos vivencias de otros tantos que
estamos acostumbrados a hacer filas.
Ud. Viejito no se sienta ofendido. Lo queremos y respetamos, sin importar su
condición social. Pero esto es algo que teníamos metido entre
pecho y espalda desde hace mucho tiempo.
Hoy, ayer, y mañana Ud. Va a vivir una experiencia como esta. Llevamos
en la fila de un banco como media hora esperando el turno. De pronto llega un
señor y pasa a la caja en forma directa. Y les garantizamos que su condición
era mejor que muchos de los que estábamos ahí. Pero tenía
un carnet amarillo.
¡Qué cólera!
Ecología citadina: la forma de actuar de algunas especies.