Problemas de Basureros 1981
Por: Alexander Bonilla D.
El artículo 279 del capítulo II de la Ley General de Salud (N° X95 del 30 de octubre de 1973) dice: “Queda prohibido a toda persona natural o jurídica arrojar o acumular desechos sólidos a lugares no autorizados para tal efecto, utilizar medios inadecuados para su transporte y acumulación, tratamiento o disposición final mediante sistemas no aprobados por el Ministerio (de salud)”.
Por su parte, el Código Penal y N°4573 del 4 de mayo de XX70) en su artículo 400 dice que: “será castigado con tres a treintainta días multa… el que arroje a la vía pública o en parajes públicos, piedras, materiales, , objetos o sustancias de cualquier clase que puedan causar daño o molestia, aunque los produzcan”.
Sin embargo, a pesar de esta legislación los basureros afloran por casi todas las zonas urbanas del país. Unas veces son las mismas Municipalidades quienes directa o indirectamente los provocan, otras son las personas particulares carentes de sentido común y que no les importa los aspectos colaterales que trae el depositar basura en lugares no adecuados.
La basura, físicamente, no la eliminar ningún organismo, puesto que una sociedad de consumo en crecimiento la nuestra cada día producirá más basura. Al respecto vale la pena anotar que en 1978 el relleno sanitario de Río Azul recibió 125.757 toneladas, y en 1979 recibió 144.558 toneladas. Asimismo, un documento del Ministerio de Salud manifiesta que si se considera una producción promedio de medio kilo de basura por habitante en un día, tendremos que casi 100.000 kilos de basura diaria se dejan de recoger, la cual en un alto porcentaje se bota en solares, lotes vacíos, quebradas y ríos.
Entre las razones que aduce el Ministerio de Salud por las cuales el servicio de recolección de basura no es eficiente están: el económico, debido a la falta de fondos para renovar el equipo en mal estado y para comprar repuestos evitarían el retiro de unidades recolectoras; el administrativo, ya que los trámites para compra de maquinaria y equipo son engorrosos y lentos lo que dificulta el servicio; el humano, puesto que siempre hay una tendencia en subestimar al personal encargado de la recolección de basua.
No obstante que estas razones son de bastante paso, pienso que mucha de la basura dispersa, que afecta no sólo la estética de los lugares sino también la salud humana, podría evitarse si hubiera conciencia ambiental por parte de los ciudadanos y de las Municipalidades, y si las autoridades respectivas aplicaran drásticamente la legislación vigente sobre el particular.
Ejemplos de basureros sobran. Pero deseo referirme a dos casos particulares:
Analizando estos dos casos uno piensa en los culpables. Quiénes tienen realmente la culpa de que esto suceda?. Yo creo que en parte todos somos culpables. Sí señores, todos.
El pueblo es culpable porque aunque ve el problema no hace nada por resolverlo. Se prefiere callar porque se cree que si se denuncia eso a nadie le gusta.
Son culpables también los diversos organismos estatales que dejan pasar desapercibidos problemas de contaminación esperando a que alguien los denuncie, en vez de evitar que los problemas se produzcan. Son culpables las autoridades, porque aunque existe una legislación que castiga las violaciones a la Ley General de Salud no la hacen cumplir. Son culpables la Municipalidad por que son negligentes en la búsqueda de soluciones a los problemas.
Repito; somos culpables todos. Si no, cómo es posible, en el caso de la basura comentado, que sigan existiendo tales focos de contaminación a vista y paciencia de instituciones, municipalidades, autoridades y pueblo en general?