Para qué ecología con hambre?
En aquel pueblo había expectativa y regocijo porque supuestamente se
iban a construir varias empresas, que traerían empleo y riqueza. En pueblo
no había trabajo, y los jóvenes ya habían enviado solicitudes
y currículo a todo lado.
Pero ambientalistas de San José llegaron un día y alborotaron
la cosa. Comenzaron a presionar a las autoridades para que , por razones ambientales,
no se permitiera su ubicación y operación en esos territorios.
Argumentos sobraron, y echaron mano a todas las leyes y jurisprudencia ambiental
dictada en Costa Rica. De pronto al pueblo llegaban candidatos a diputados ,alcaldes
y hasta algunos presidenciables. Se hacían reuniones para explicar os
riesgos y los potenciales impactos ambientales del proyecto.
Algunos amigos del pueblo me llamaron para reclamarme, aunque yo no tenía
“vela en ese entierro”. Me decían. Miré Alexander
por culpa de los ambientalistas de escritorio , de ciudad , que viven con lujos
y andan en flamantes carros, aquí está este pueblo enterrado en
la miseria. Nuestros hijos sin trabajo, metidos en drogas. Un joven se suicidó,
pues no pudo aguantar más; tenía una familia que atender y no
consiguió trabajo.
Me dijo , ¿para qué ecología si nos morimos de hambre,
si no tenemos fuentes de trabajo, si nos van a quitar hasta la casa porque no
la podemos pagar ?.
No pude responderle, guardé un silencio cómplice.