El Fumado ,cartas històricas 2000
Por: Alexander Bonilla Durán
1. La carta de Monseñor Román Arrieta a los Diputados en contra
del fumado
Entre mis papeles viejos me encuentro una carta que le enviara en 1990, Monseñor
Román Arrieta a los Diputados en relación con el fumado. Sigue
vigente esta carta; la rescatamos para la historia. Decía Monseñor:
“El respeto por la vida y el rechazo de todo lo que atenta contra ella,
no solo es un deber de todo hombre, sino que, además, constituye un deber
moral y religioso para todos los creyentes en Dios. La palabra Divina del Decálogo
entregado a Moisés “no matarás” encierra la obligación
radical del respeto integral por la salud humana, por la integridad corporal
y por el bienestar físico.
Ese pensamiento se refería a su oposición al fumado y a su publicidad.
Decía además “enseñar a fumar o promover el consumo
de tabaco, por cualquier medio publicitario, riñe con la moral natural
y es contrario a la conciencia humana y cristiana”. La ciencia moderna
ha demostrado que no solo se mata en las guerras, con las armas, o con el instrumental
abortivo.
También la adicción al fumado constituye la más seria agresión
a la sociedad desde el punto de vista médico sanitario”.
Al igual que Monseñor nos oponemos al fumado y desde el siglo pasado
hacemos campaña en su contra. Jóvenes de hoy “fumar no es
la moda”. En este nuevo siglo defienden su vida. No fumen.
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2. Otra carta histórica
Otra carta histórica que rescato de mis papeles viejos es una carta firmada
en 1990 por lo expresidentes Daniel Oduber, Luis Alberto Monge, Rodrigo Carazo,
José Joaquín Trejos y Oscar Arias, que la dirigieron a los Diputados
oponiéndose al consumo de Tabaco y a su publicidad.
Recordémosla pues es de vigente actualidad: Decían “El efecto
devastador que el consumo de tabaco está provocando en nuestro país
ya fue señalado por el Colegio de Médicos y Cirujanos, quienes
opinaron que el efecto tan devastador del cigarrillo, cuya demostración
ya no es tema de discusión científica, contribuye la agresión
más importante a la sociedad desde el punto de vista médico –
sanitaria”.
Por ellos, continúan los expresidentes, “seguir permitiendo la
publicidad del cigarrillo y con ello estimular el consumo de uno de sus componentes,
la nicotina, droga, sicotrópicos, que produce daño psíquico
y físico al individuo y a su familia es sumamente grave desde el punto
de vista ético”.
A usted joven que nos escucha ¡no hipoteque su vida. No fume!.