*** Regresar ***

Bosques y secuestro de carbono

Alexander Bonilla D.

Desde el punto de vista de secuestro de carbono, principal gas efecto invernadero, que produce el calentamiento del planeta, los bosques mayores de 100 años no permiten el secuestro de carbono. Después de esta edad, los árboles entran en equilibrio entre lo que se libera y lo que se absorbe por procesamiento de CO 2 .

Es más, a partir de entonces, si una montaña no se interviene, no se maneja, lo que se presentará será una emisión neta de CO 2 , por la pérdida neta de biomasa, la mortalidad de los árboles por enfermedades o por el fuego.

Antes de los cien años nuestros bosques experimentan crecimiento. Si los árboles son sanos y en crecimiento, los bosques procesarán más CO 2 durante el día, en el proceso de la fotosíntesis, que emiten por la noche respirando. Los bosques maduros, viejos, crecen poco. Lo que hacen es retener carbono ya fijado, pero son incapaces de capturar y procesar más CO 2 .

Por lo anterior, es entonces más beneficio para la salud del Planeta manejar sosteniblemente los bosques, aprovecharla racionalmente, cosechar los árboles en el momento oportuno con un mínimo de desperdicio (pues estos al podrirse o quemarse liberan CO 2 .

Así, los bosques tendrán un proceso de regeneración y podrán fijar mayores cantidades de carbono, porque la velocidad de absorción de CO 2 es directamente proporcional al crecimiento de los bosques. En este sentido estrictamente, el preservar por preservar los bosques no es bueno para la fijación de carbono (procesar CO 2 ).

¿Qué pretendemos decir?. Que aparte de las áreas protegidas para la biodiversidad, ecosistemas, especies, valores genéticos, etc. (que se deben tocar), los bosques privados deberían explotarse y manejarse sosteniblemente (sin permitir el cambio de uso del suelo) para que se pueda incrementar el secuestro de carbono.

Si esos bosques privados se dejan estáticos o se convierten en potreros, no estaríamos contribuyendo mucho con el secuestro del carbono, principal problema ambiental que padece el Planeta.

Si nuestros bosques tropicales no se aprovechan y manejan sosteniblemente, no se podrán regenerar y permitir más CO 2 . Si eso no se puede dar, otra forma es con las plantaciones, en el entendimiento de que serán cosechadas en el momento oportuno. Según datos de las Naciones Unidas, el incremento neto anual de CO 2 en la atmósfera es de 3 000 millones de toneladas de equivalente en carbón.

Un m 3 de crecimiento de biomasa forestal (tronco, raíces, ramas) absorve 0.26 toneladas equivalente en carbón. Así las cosas, para compensar el aumento de CO 2 en la atmósfera se necesitarán 465 millones de Has de bosque nuevo (a razón de 6.4 TM CO 2 x Ha x año) en zonas en que el crecimiento medio sea de 15 m 3 /Ha/año. Esto es muy difícil lograrlo en forma uniforme en todo el planeta, porque en algunos países el crecimiento anual de los árboles es inferior al crecimiento medio precitado.

Por ejemplo, en los países escandinavos y en Canadá, el crecimiento medio es del orden de los 5m 3 /Ha/año. Dichosamente en nuestros países tropicales usando material genético mejorado y buenas prácticas de cultivo, sí es posible obtener esos rendimientos requeridos o más.

Esas son ventajas comparativas que tiene nuestro país, además de la cercanía a mercados internacionales. Debemos aprovecharla, pues ya sea para la venta de productos de madera o para el secuestro de carbono, la reforestación puede llegar a ser una de las actividades económicas más importantes de Costa Rica.

Está claro, que, las plantaciones de árboles de rápido crecimiento en los trópicos son excelentes para secuestrar carbono, principal gas efecto invernadero, que calienta el planeta.

Los productos de madera, mientras no se pudran mantienen, más eficiente energéticamente.

El 1986 se consumieron a nivel mundial 1087 millones de m 3 de madera en rollo industrial. De esta cantidad, más de 2 tercios se transformaron en productos que no se reincorporaron inmediatamente al ciclo del carbón. Esto equivale a casi el 10% de la cantidad en que anualmente aumenta el CO 2 en la atmósfera (3000 millones de toneladas). Por eso es importante fomentar las plantaciones industriales de madera en los trópicos. Se estima que lo existente hoy, si se tala cada 8 años, podrían dar 3 500 m 3 /Ha en un periodo de 100 años, lo cual equivale a 7 veces la cantidad de CO 2 que procesa una superficie análoga de bosque natural en ese mismo periódo. O sea, una plantación puede llegar a fijar más CO 2 que un bosque nativo intacto y en edad avanzada (salvo los bosques secundarios en crecimiento).

Si se diera un rendimiento en latifoliadas de 35 m 3 /Ha por año, se fijaría alrededor de 9 toneladas de carbón por Ha por año.

Resumiendo, los bosques deben aprovecharse sosteniblemente y las plantaciones incrementarse, para contribuir más con el secuestro de carbono, gas que está calentando el planeta.

No deben cambiarse los bosques que quedan a potreros, ni deben tocarse los que están protegidos en Parques Nacionales y reservas equivalentes.

*** Regresar ***