La Contraloría y los permisos de funcionamiento 13/1/2004
Por.Alexander Bonilla D.
En el Ministerio de Salud se han otorgado permisos de funcionamiento a empresas
irrespetando la legalidad o pervirtiendo el principio del alcahuetismo llamado
“silencio positivo”.
En una investigación reciente realizada por la Contraloría General
de la República en una empresa citrícola (FOE-AM.0604 del 17 nov.
2003), se determinó lo siguiente:
1.Se otorgó un permiso de funcionamiento para una actividad por 5 años,
cuando debió haber sido solo por 1 año. Se violentó el
artículo 284 de la Ley General de Salud. Ante la investigación
de la Contraloría, el Ministerio de Salud (sus funcionarios) tuvieron
que reconocer su error.
2.Se han otorgado permisos de funcionamiento aplicando el “silencio positivo”.
La Sala Constitucional ha dicho sobre el particular que “no resulta procedente
el silencio positivo en aquellas circunstancias donde el otorgarlo pueda afectar
los derechos a un ambiente sano y ecológicamente equilibrado”.
En el caso específico estaban documentadas denuncias por contaminación
de la actividad. Importante apuntar lo que ha manifestado la misma Sala Constitucional
“otorgar permisos por silencio positivo refleja inercia de la Administración
, que no resolvió el asunto en el tiempo requerido”.
Por lo tanto , en el caso particular, la Contraloría dispuso:
1.Que la Ministra de Salud valore la apertura de un procedimiento administrativo
para establecer las responsabilidades de los funcionarios que dieron un permiso
por 5 años, en contra de la Ley General de Salud.
2.Que la Ministra de Salud realice un estudio jurídico y técnico
sobre los permisos otorgados por el silencio positivo para ver si se cumplió
con lo estipulado por la Sala Constitucional; y que además se rectifique
y se sienten las responsabilidades correspondientes en la penal, civil y administrativo
a los que no resolvieron ( o resuelvan) en el tiempo estipulado.
Esperamos que la Ministra de Salud acate estas disposiciones de la Contraloría
General de la República. ¡Que cada palo aguante su vela!.