Los ojos del mundo en Suráfrica 2003.
Por.Alexander Bonilla D.
Los ojos del mundo estuvieron puestos en Johannesburgo, Suráfrica, donde
se celebró la Cumbre ecológica de Río más 10.
Ahí se presentó lo mismo de siempre: un forcejeo entre los países
del Norte y los del Sur, entre los pobres y ricos.
Los ricos no quisieron asumir compromisos que comprometieran su desarrollo,
casi siempre no sostenible. Y los pobres clamaron por mayores oportunidades,
y fueron con la mano estirada para ver quién los apoyaba o les daba una
limosna para diferentes proyectos bajo el nombre del desarrollo sostenible..
Se lograron algunas redacciones aceptables en los documentos y declaraciones.
Pero hasta ahí. Nada más.
Después de Johannesburgo la pobreza ha seguido: los bosques siguen cayendo,
las sustancias tóxicas siguen inundando a los países pobres, millones
siguen sin acceso a agua potable; la erosión sigue avanzando.
Algunos dirán que era la última oportunidad del planeta Tierra,
que vamos hacia el desastre.
Quizás algunos países recogieron alguna donación o alguna
promesa. Pero los pobres seguirán siendo pobres, y el ambiente seguirá
deteriorándose. ¿Porqué ?.
Porque la solución de los problemas ambientales pasa por la solución
de problemas sociales y económicos; pasa por la solución de la
deuda externa , pasa por solucionar la drogadicción y la corrupción,
pasa por eliminar las guerras, pasa por tener acceso a tecnología modernas;
pasa por el pago de precios justos a los que producen en nuestros países.
Y eso señores, no se discutió en esa cumbre ecológica.
Pero bueno, tengamos derecho a la esperanza, y dentro de nuestra pobreza busquemos
la sostenibilidad... basados en nuestra realidad.