Ironía ambiental con el Tárcoles. Feb. 2003
Por. Alexander Bonilla D.
Tenía que llegar alguien de afuera y decir que el río Grande
de Tárcoles estaba supercontaminado para que algunos medios informativos
lo destacaran el sendas páginas.
¡Qué ironía! Por años científicos y ambientalistas
locales han dicho y probado que el río Tárcoles es una cloaca
abierta, al cual todos los habitantes del Valle Central Occidental han ayudado
a matar poco a poco. Sí, porque las aguas negras, los desechos industriales,
los desechos de café, los residuos de agroquímicos, las basuras,
etc,etc. Todo va a parar a este río, drenaje el Valle Central.
Para salvar y recuperar este río se necesita un acto heroico y voluntad
política. Hasta el momento nadie lo ha demostrado. No han pasado de discursos
de retórica ambiental. Y de pingues anuncios de proyectos que mueren
al cambiar de administración.
Por supuesto que la solución tendrá un costo millonario.
A los cafetaleros deben meterlos en cintura; deben construirse grandes sistemas
de tratamiento de aguas negras; a las industrias habrá que aplicarle
drásticamente la ley; habrá que resolver el problema de la basura.
Pero quizás lo más costoso y lento será cambiar la mentalidad
de los costarricenses para que dejen de contaminar y considerar al Grande de
Tárcoles el basurero de todo y de todos.
La preocupación de los políticos por el Río grande de Tárcoles
dura lo que dura el viento en llevarse sus palabras de campaña política.
Por lo pronto este río seguirá en su lenta agonía.