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El verdadero petróleo de Costa Rica abril 83

Por: Alexander Bonilla Durán

¿Se han preguntado los costarricenses cuál es nuestro verdadero petróleo?. La respuesta está en nuestras montañas, nuestras aguas, nuestras pendientes.

Esta es la realidad. Tenemos todo un potencial hidroeléctrico, que si se protegiera y se manejara con visión futurista, podríamos salir, en mucho, de nuestra dependencia petrolera.

Pero, en Costa Rica todo se hace al revés, por mirar intereses particulares antes que sociales, destruímos nuestro patrimonio natural.

Cuando se observa que países como Japón y Taiwán, potencias tecnológicas carentes de recursos petroleros, mantienen un alto porcentaje de su territorio (más del 60%) o bajo cobertura forestal, y comprara con lo que sucede, en nuestro país, donde apenas si acaso alcanzamos ya un 30% de cobertura forestal, se pregunta uno si con esta mentalidad de los costarricenses y de los gobernantes podremos salir, algún día, del subdesarrollo. Yo creo, que si continuamos por el camino de destrucción de los recursos naturales, más bien cada día nos hundiremos más en la miseria.

¿No es acaso más rentable y más limpio propiciar proyectos que darán verdadero desarrollo al país, que estar jugando con proyectos sin pies ni cabeza que algunos los vislumbran como la panacea que sacará al país de la crisis, y resulta que al final no es cierto, porque lo que se ha hecho es más bien hipotecar la herencia natural y fomentar la pérdida de nuestra riqueza futura cual es la cobertura forestal?.

Ya es bueno que en este país se realicen planes serios que traten de reducir nuestra dependencia energética. Debe propiciarse un nuevo desarrollo tomando en cuenta el agotamiento del petróleo a principios del año 2000. Si para entonces tuviéramos desarrollado todo nuestro potencial hidroeléctrico, podremos soportar mejor esta transición hacia la nueva era en que se enrumba la humanidad. Pero, claro, hay que cuidar nuestro potencial hidroeléctrico, o sea, cuidar los bosques que quedan y promover planes serios de reforestación y protección de las cuencas hidrográficas.

Por ejemplo, en 1980, un 42% del petróleo utilizado fue para procesos que requerían alta temperatura: un 25% para la generación de vapor y agua caliente; un 90% para generar electricidad, un 11% para transporte, etc.. Viendo este panorama uno lo que piensa, es que el gobierno lo que debe hacer es promover e incentivar a la agroindustria a cambiar sus sistemas, basados en petróleo, por electricidad. Sobre este particular existe un valioso estudio del Banco Interamericano de Desarrollo que debieran conocer los actuales gobernantes.

Dejemos de administrar este país con mentalidad feudal. Busquemos el mayor beneficio social. Pensemos en el futuro.

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