DÍA MUNDIAL DEL MEDIO AMBIENTE 1981
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ASCONA medio ambiente
ÓRGANO INFORMATIVO DE LA ASOCIACIÓN PARA LA
CONSERVACIÓN DE LA NATURALEZA
Nº 17 MAYO 1981 – SAN JOSE COSTA RICA
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Por. Alexander Bonilla D.
La preocupación por el Medio Ambiente no debe ser de un solo día, todos los días del año debemos preocuparnos por proteger nuestros recursos naturales. Recordemos lo anterior ahora que se acerca la celebración del 5 de junio, Día Mundial del Medio Ambiente.
Los costarricenses debemos comprender que con las actividades anticonservacionistas cada día vemos reducida la capacidad que tiene el país de mantener la vida, que los recursos naturales se seguirán deteriorando mientras nuestra actitud no cambie hacia ellos y que esta nueva actitud debe esta en cada uno de los costarricenses sin importar estrato social, credo, raza, o afiliación política. Se debe recordar que “la conservación como el desarrollo, son para hombres y que no hemos heredado la tierra de nuestros padres, sino que la hemos tomado prestada a nuestros hijos”.
La política estatal en cuanto a la conservación ambiental debe ser replanteada con base en la Estrategia Mundial para la Conservación , lanzada recientemente. Todo Gobierno o grupo político debe orientar los programas de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza y el Fondo Mundial para la Vida Silvestre ; asimismo, en su preparación participaron unos 700 especialistas y unas 300 organizaciones de conservación no gubernamentales. Por lo tanto, sus planteamientos no pueden pasar desapercibidos.
Hoy en día, dice el documento, los sistemas vitales más importantes y más amenazados son los sistemas agrícolas, los bosques, los sistemas de las costas y las aguas continentales. En consecuencia, consideramos que en Costa Rica se deben definir políticas reales con miras a conservar estos sistemas amenazados antes citados.
En cuanto a los sistemas agrícolas, nuestro país está sufriendo su destrucción debido al avance de la urbanización y a los procesos de erosión. En relación a lo primero es importante lograr salvar gran número de zonas altamente productivas que están desapareciendo bajo montañas de cemento; vale la pena impulsar el proyecto de Foresta Urbana que está realizando el I.N.V.U. . Los procesos de erosión deben ser detenidos ya que miles de toneladas de suelo fértil están desapareciendo anualmente; recordemos que incluso en condiciones naturales de la cubierta vegetal, la naturaleza requiere de unos 100 a 400 años para constituir 10 milímetros de espesor de suelo. En tal sentido, urge que se efectúen programas de conservación de suelos y control de cárcavas para salvar la fertilidad de nuestros principales suelos. Además, la productividad de los ecosistemas agrícolas no depende únicamente del mantenimiento de la calidad de los suelos, sino que depende también de la preservación de insectos benéficos y de otros animales que son polinizadores o destructores de otros insectos que producen las plagas o enfermedades; debe darse un uso racional de los pesticidas para evitar matar estos otros amigos del agro; debe propiciarse la introducción de variedades vegetales resistentes a las plagas, realizar prácticas agrosilviculturales y fomentar el control biológico.
Los bosques son el sistema más amenazado en el país. Ya se han dado muchas cifras sobre su destrucción; se sabe que desaparece una taza de 60-70.000 has. Por año, y que de continuar así, en el año 2000 ya no tendremos bosques excepto en las áreas protegidas. La importancia de su conservación es influyen a mantener los mantos de agua dulce. Los bosques de las cuencas hidrográficas protegen la cubierta local del suelo y protegen a los suelos río debajo de las grandes inundaciones y otros estragos causados por las variaciones del caudal. También reducen el volumen de sedimentos en los ríos con lo cual prolongan los periodos de vida de sistemas de riego, puertos, proyectos hidroeléctricos. Debido a lo anterior es que se debe intensificar la protección de los bosques que quedan e incrementar la reforestación. En mucho el futuro agrícola del país depende de su conservación.
Los sistemas costeros y de agua dulce deben también ser protegidos de inmediato. Por ejemplo, los estuarios y los manglares dan alimento y abrigo a las aves acuáticas, a los peces, a los crustáceos y moluscos. Pero las aguas litorales y dulces están siendo seriamente afectadas por la contaminación industrial y agrícola, por la construcción de diques y represas, por la sedimentación, producto de la erosión de los montes; por los rellenos para construcciones de manglares por salineros o carboneros.
En definitiva nuestro país necesita urgentemente conservar los recursos naturales. Solo así se podrá mantener los procesos ecológicos y los sistemas vitales esenciales, preservar la diversidad genética y permitir el aprovechamiento sostenido de las especies y de los ecosistemas.