Cambiemos las armas por naturaleza
Por.Alexander Bonilla D
La peor forma de depredacion es la guerra. No solo matan, elimina la vida humana, sino que tambien destruyen ecosistemas,la vida silvestre,contamina el agua,el espacio…de presentes y futuras generaciones. Ejemplos los hay a traves de la historia;pero los mas recientes son Vietnam,y la Guerra del Golfo.
Por eso yo quisiera que los gastos de la guerra se usaran en investigación, en tecnología para la conservación , y en dotar de vivienda digna y agua potable a los mas pobres del mundo. Esto se lograrìa con el costo de un tanque o de un avion de ultima generacion.
Tambien deseara que los servicios militares fueran obligatorios, pero para que miles de personas se dedicaran a programas ambientales, a salvar bosques y rios. Que los ingenieron militares construyeran puentes de esperanzas para las àreas degradadas y depredadas.; que dedicaran su conocimiento para recuperar las aguas contaminadas de los rios.
Las balas,los misiles, las bombas y otras armas mortìferas, deben dar paso a explosiones que lancen semillas en los desiertos y zonas erosionadas.
Que la seguridad y los hombres de los ejercitos se dediquen a proteger los parques nacionales y reservas , hoy saqueadas por los cazadores furtivos y comerciantes inescrupulosos.Que los presupuestos de seguridad fortalezcan una policia ambiental para perseguir a los contaminadores y comerciantes de la vida silvestre.
Sueño con ver los satelites que hoy tienen uso militar monitoreando el clima del planeta, lanzando alertas a zonas propensas a desastre de tormentas,avalanchas,sunamis y lluvias àcidas.
Sueño con la esperanza de recuperar los suelos fértiles del Africa donde estan los pobres mas pobres del mundo,para que puedan comer y sobrevivir.
El mundo necesita una cultura de paz; una cultura que quiera recuperar los recursos naturales finitos de esta nave tierra. Y esta paz solo se logra, si hay amor como decìa Juan Pablo II. Amor hacia los semejantes y hacia la tierra que nos alberga. Este amor debe nacer en los hogares y de aquí irradiarse al barrio,al paìs, al mundo, al planeta, al universo.
Hoy la naturaleza esta herida; le hemos abierto las venas y las estamos envenenando. Corresponde a las presentes generaciones brindar una voz de esperanza para con los que no han nacido; ellos tienen derecho a la esperanza como decìa Barbara Ward.
Tengo miedo a la guerra y a las armas. Soy feliz con los arboles,el agua pura, y el viento de los campos. Pero mas miedo me da hoy las actitudes humanas, que solo piensan en satisfacciones economicas, antes que aprender a conocer los libros no impresos presentes en la naturaleza. Debemos volver la mirada al mundo natural.
El hombre le hace la guerra a su madre…la madre naturaleza. Debemos parar esta locura.
Hoy temo por los que no han nacido, porque pienso que no escucharan el canto de los pàjaros, el sonido del agua limpia de una cascada; porque no veran un cielo azul.
Grito porque calle el ruido de las armas. Grito para desahogarme porque los hombres dirigentes de este mundo nos llevan hacia un futuro incierto. Grito por el bosque,por el agua,por el aire,por los animales, por los seres humanos. Grito por una verdadera paz con a naturaleza.