La mujer y la naturaleza
Por: Alexander Bonilla Durán
Las mujeres siempre han enfrentado los conflictos ecológicos de los pueblos, principalmente en los países donde existen culturas aborígenes. Ahí han sido los indígenas los que han levantado la bandera por los Recursos Naturales.
Cuando los recursos naturales se degradan y son amenazados por la expansión del mercado o por el control estatal, es frecuente encontrar a grupos de mujeres al frente de ese “ecologismo de los pobres”. Según algunos investigadores, la participación femenina en conflictos sociales de contenido ecológico, ha sido a veces superior a la registrada en luchas sindicales.
En Estados Unidos fueron dos pioneras las que levantaron la voz contra la contaminación de tóxicos: Lois Gibbs en el caso de Love Canal y Rachel Carson con su libro Primavera Silenciosa contra los Plaguicidas. En Guatemala, Rigoberta Menchú. En el resto del mundo también hay muchos ejemplos.
La razón de la participación femenina es porque ellas se preocupan por el aprovisionamiento material y energético (agua y combustible para cocinar). Defienden mejor los recursos de su pequeña propiedad; conocen mucho de la agricultura y la medicina popular.
Por eso a la Naturaleza se le ha llamado “Madre Naturaleza”. La mujer tiene más amor por los Recursos Naturales y los defiende mejor.