La insensibilidad humana 2003
Por: Alexander Bonilla Durán
En esta jungla de cemento en que está convertida San José y alrededores,
la gente se ha vuelto insensible ante las cosas bellas de la naturaleza, ante
los animales, las flores, los árboles. Sí, a este paso los animales
y árboles en el futuro serán vistos en fotos o en zoológicos.
Quién puede amar a lo que no ve, a lo que no palpa, huele y acaricia?.
Admiramos a aquellas personas que teniendo en su casa un espacio verde tienen
plantas y hasta animales. Por supuesto que hablamos de tener esas plantas o
animales en condiciones adecuadas de atención.
Que lindo ver una flor cubierta del rocío nocturno, mirar como se agitan
las hojas de un árbol con el viento, escuchar el ladrido de un perro,
al gallo madrugador, a la cabra lechera, o los patos, o a los pájaros
mañaneros. Quien haya perdido el gusto por esto; quien haya perdido la
sensibilidad por las cosas bellas de la madre naturaleza habrá perdido
la razón de vivir y será también insensible a la naturaleza
humana.
Por eso, criticamos y reprochamos que el Ministerio de Salud haya girado una
orden para que el Dr. William Paer se deshaga de los animales, bien cuidados
y enjaulados, que mantiene en su amplio patio trasero, también rodeado
de vegetación. Incomprensible estas actitudes humanas. En lugar de perseguir
a la familia Paer, con amplia y reconocida sensibilidad humana y ambiental,
el Ministerio de Salud debería perseguir y cerrar empresas y servicios
reconocidos, por ser generadoras de contaminación que nos están
envenenando y disminuyendo la calidad de vida. No les parece?.