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El Transporte 1984
Por: Alexander Bonilla

Los combustibles han subido a un límite casi inaguantable para un amplio sector de la población. Digo un amplio sector, puesto que siempre habrá una minoría privilegiada que por más aumentos que se den podrá utilizar sus vehículos de lujo en sus contínuas actividades sociales.

Los que dependen de un vehículo para trabajo las empezarán a pasar fea. Tendrán que paralizarlos o incrementar los precios de los servicios que presten. Después de todo, al final es el “domesticado” consumidor quien pagará la cuenta.

Este nuevo incremento en los precios de la gasolina producirá definitivamente una mayor circulación de personas en los servicios colectivos de transporte e incluso puede llegar a fomentar la práctica de caminar. También, estoy seguro, que muchas personas optarán por circular en bicicleta.

Lo anterior no sería nada complicado si los usuarios de los servicios públicos tuviéramos la garantía de que, desde cualquier punto de donde se viva hasta nuestros trabajos, habrá buen servicio de transporte, en cantidad y calidad de unidades. Desgraciadamente sabemos que eso no es así. Siempre estaremos expuestos a llegar tarde a nuestros trabajos o a sufrir las malacrianzas de algunos choferes que se creen con derecho a humillar a los sufridos trabajadores, que se ven obligados a viajar en buses.

Pienso que, como trabajador, estaré en la mejor disposición de pagar una tarifa más alta, siempre y cuando sea razonable. Pero que a cambio de ello tenga la seguridad de transporte y buen trato por parte de los choferes y de los dueños de las líneas utilizadas.

No obstante insto al Gobierno no a brindarle mejores facilidades y alternativas de transporte a los costarricenses. Para ello propongo:

  1. Que los ferrocarriles, principalmente los que corren entre Alajuela-Cartago y San José, tengan horarios no sólo en la mañana sino también en las tardes a la salida de los trabajos.
  2. Que se liberen de impuestos a las bicicletas para que puedan ser adquiridas por la clase trabajadora y que la puedan usar como medio de transporte. A los precios actuales es muy difícil comprar un vehículo de este tipo.
  3. Que los ferrocarriles que corren entre Alajuela-Cartago y San José, tengan vagones para bicicletas. Así los trabajadores podrán trasladarse de su casa al tren y de la estación a su trabajo en bicicleta, y viceversa.
  4. Se deben eliminar monopolios existentes en los servicios de transporte. Debe darse oportunidad a otras personas que tengan buses en determinadas líneas o a las asociaciones de desarrollo. Quizás con la competencia se mejore muchos servicios monopolizados.
  5. Se podrían establecer sistemas de tiquetes para viajar en los buses, los cuales los usuarios comprarían a más bajo precio cuando los obtuvieran en cantidades para satisfacer sus viajes semanales o aún mensuales.
  6. El servicio de taxi puede llegar a ser colectivo, con lo que se reducirán los gastos de los usuarios.
  7. Hay que intentar extender las redes de ferrocarriles eléctricos a zonas como Guanacaste, el Pacífico Sur y aún la Zona Norte.

Pensemos en el pobre trabajador que es el que necesita del transporte colectivo para poner a producir a Costa Rica.

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