Editorial sobre Desarrollo Sostenible 2000
Por: Alexander Bonilla Durán
Nos ha parecido interesante un editorial publicado por la Cámara de Industria
sobre el Desarrollo Sostenible. Lo vamos a resumir para ustedes. No necesariamente
estamos de acuerdo con lo que exponen.
En el concepto moderno de desarrollo hay que resaltar tres aspectos básicos:
el crecimiento económico, el mejoramiento de las condiciones sociales
de los habitantes y la conservación de los recursos naturales. Estos
3 aspectos deben estar estrechamente relacionados a fin de que el desarrollo
sea integral y sostenible.
En el Sector Industrial se tiene conciencia de que la contaminación debe
reducirse al mínimo posible, con el fin de asegurarle a las futuras generaciones
un ambiente más saludable. Por ello la industria, por medio de la Cámara
de Industrias está realizando esfuerzos para manejar ambientalmente sus
desechos. Además se están apoyando las iniciativas empresariales
mediante una Comisión de Desarrollo Sostenible y un equipo de técnicos
que asesora a las diferentes empresas. Sin embargo esta actitud no se ha visto
complementada por algunos organismos del Estado, que procuran que la responsabilidad
en el desarrollo sostenible lo asuma solo el Sector Empresarial. El Estado tiene
una responsabilidad que no puede soslayar; igual responsabilidad deben asumir
los ciudadanos con la contaminación que provocan.
La Cámara de Industrias cree que para lograr un desarrollo sostenible
no se necesitan más leyes sino reglamentos y normas lo que se tiene.
Asimismo deben definirse políticas claras pero bajo el concepto de gradualidad.
No es lógico ni apropiado para la industria costarricense que se apliquen
estándares internacionales, que los países desarrollados han alcanzado
después de años de trabajo; investigación y desarrollo.
Hace falta definir potestades y responsabilidades de los diferentes entes gubernamentales;
para que no haya duplicaciones. Debe existir coherencia en las acciones que
se realicen.
La Cámara de Industria cree en materia ambiental, el Estado debe tener
un rol orientador, facilitador y contralor, en estrecha coordinación
con el sector privado. No están de acuerdo en que se grave con tasas
e impuestos ambientales a las industrias. Debe quedar en manos de la industria
la tarea de buscar tecnólogos o procedimientos que le sean más
rentables económicamente.