Ambientalistas uníos, la madre tierra y la patria hoy te necesitan
Por.alexander Bonilla D.
Ambientalistas de Costa Rica y del mundo, hoy más que nunca el país necesita que estemos unidos para defender a la Madre Tierra que ha sido usurpada ,invadida y herida en nuestra Isla Calero ,parte del Refugio de Vida Silvestre Barra de Colorado y humedal Ramsar.
Debemos dejar de lado, por el momento, las diferencias ambientales ideológicas locales y las críticas por los errores ecológicos cometidos por nuestro Gobierno, para formar una sola fuerza,y respadar sus gestiones internacionales y legales, que pueda salvar la soberanía, y la integridad de nuestro consolidado Sistema Nacional de Areas Protegidas, ya horadado por los ecoanalfabetas militares.
Lo que sucede en la zona del río San Juan y en la Isla Calero no es un problema de límites; es una invasión con fines de alterar el curso del río para unirlo mediante un canal con la Laguna Portillos, y reclamar como suyo un territorio que no les pertenece. Y en este afán expansionista, de invadir para robarle territorio a un país de paz como Costa Rica, han mansillado nuestra soberanía, y los recursos naturales de un humedal de importancia internacional, tal y como se reconoce en el Convenio Ramsar.
El humedal de la Isla Calero es importante porque está constituído por un territorio y seres vivos que lo habitan que dependen de sus aguas naturales , permanentes o temporales, estancadas o en movimiento Este humedal es propiedad nacional. En nuestra legislación,no se permite su cambio de uso del suelo. Una de sus funciones ecológicas fundamental es su calidad de regulador de los regímenes hidrológicos y hábitats de una fauna y flora características , particularmente, aves acuáticas. Constituye un recurso de gran valor económico, cultural, científico y recreativo, cuya pérdida sería irreparable. El hunmedal de Calero es una reserva de diversidad biológica , funciona como banco genético, como hábitat clave para conservación de especies, entre ellas las endémicas.Por su valor ecológico no se deben drenarlos, contaminar sus aguas, y talarlos. Son ecosistemas muy frágiles,productivos y valiosos. Actuan como sumideros y depósitos de gases efecto invernadero . Sirve de contención, de barrera en casos de tormentan y otras fuerzas de la naturaleza . Retiene sedimentos, nutrimentos y tóxicos, producen energía. Sirve para atraer el ecoturismo, y son valiosos para la investigación y la educación. Por eso debemos protegerlos. Todos estos valores están siendo destruidos en Isla Calero, al estarse depositando el sedimento del dragado del río, al talarse grandes extensiones para favorecer la construcción de un canal. El daño y repercusión de lo que se ha hecho hasta el momento es impredecible y no sabemos cuántos años llevará su recuperación .
Pero la destrucción que se ha hecho en el Humedal de Calero no solo ha violado a la Convención de Ramsar sobre humedales. También ha violado, entre otros, la Convención para la protección de la flora, fauna y bellezas escénicas naturales de los países de América (Ley No. 3763 de 19 de octubre de 1966) ;el convenio marco sobre el cambio climático y el convenio sobre diversidad biológica(Ley No. 7414 de 13 de junio de 1994, y Ley No. 7416 de 30 de junio de 1994) ; el Convenio para la conservación de la biodiversidad y protección de áreas silvestres prioritarias en América Central (Ley No. 7433 de 14 de setiembre de 1994) ;y el Protocolo Adicional a la Convención Americana sobre Derechos Humanos en materia de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, “Protocolo de San Salvador”, aprobado por Ley No. 7907 de 3 de setiembre de 1999.(Ver sentencia 14288-09,Sala Constitucional) .
Por lo tanto, defender a la Isla Calero es algo más que defender nuestra soberanía; es defender a la Madre Naturaleza, en una unidad biogeográfrica que no reconoce fronteras ni amojonamientos,ni planes canaleros de analfabetas ambientales.
Ambientalistas internacionalistas, a ustedes también los llamamos a esta lucha épica por la paz ambiental en una reconocida zona rica en biodiversidad del planeta, que se quiso proteger en forma binacional en su momento precisamente con un proyecto denominado SIAPAZ, sistema de Areas protegidas para la paz, donde Nicaragua y Costa Rica aportaron sus áreas para proteger valiosas zonas de humedales transfronterizos.Todo esto hoy se desconoce.
Es la hora de que nos apoyen para recuperar y salvar de la depredación
este valioso ecosistema tropical, que no solo es nuestro sino también
de la humanidad.
Ambientalistas de Costa Rica y del mundo, unidos juntos , clamemos, exijamos
que acabe la devastación de los humedales de la Isla Calero, que se retire
el ejército invasor y no se permita construir un canal que hiera más
esa tierra frágil y sensible.
Ambientalistas del mundo. Los humedales de la Isla Calero de Costa Rica tienen derecho a la esperanza.