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El Medio Ambiente en la Planificación del Desarrollo

Por: Alexander Bonilla Durán

 

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COSTA RICA. LA TÍPICA SITUACIÓN AMBIENTAL DE UN PAÍS EN PROCESO DE DESARROLLO

INTRODUCCIÓN

Costa Rica es un país con una extensión de 51.000 kilómetros cuadrados que desde el punto de vista geológico empezó a formarse hace unos 150 millones de años, cuando comenzaron a producirse plegamientos en el amplio canal que separaba la América Central Nuclear al Norte y el Espolón de Panamá al Sur. Su posición privilegiada la ha convertido en puente biológico y aun de la región de las Antillas. O sea, que tenemos representación de tres faunas y floras distintas, distribuídas en por lo menos 12 zonas de vida (que van desde el nivel del mar hasta los 3.820 metros ) y las distintas áreas geomorfológicos: llanuras de inundación del Atlántico, Cordillera Volcánica, Cuenta Tectónica del río Tempisque, serranías antiguas, valle central, cordillera de Salamanca, cuenca del río General y áreas litorales.

Todos estos factores ambientales, bióticos y abióticos derivados, del modelo climático del país, de los fenómenos geológicos y de otros agentes, están propensos a sufrir alteraciones irreversibles, si no se mantiene un equilibrio entre los mismos y las actividades desarrolladas por el hombre, es decir, si no se propicia un manejo sostenido de nuestros recursos naturales que conlleve eventualmente a un desarrollo con un mínimo de destrucción.

Las transformaciones ambientales en Costa Rica se han dado en forma lenta en un principio y aceleradamente en los últimos 50 años. Así podemos afirmar que a la llegada de los españoles habían bosques de costa a costa, excepto en aquellas “abras” donde el indígena sembraba cultivos de sustentación, principalmente el maíz. Había un balance entre el hombre y la naturaleza, que empezó a ser destruído cuando nos convierten en agricultores de los trópicos sin tomar en cuenta las tradiciones culturales y ecológicas de la región, como las fuertes lluvias, las pendientes abruptas y la sensibilidad y fragilidad de los suelos y otros ecosistemas. Luego vinieron cambios en el ambiente más profundos, específicamente cuando se inicia el cultivo del café en el valle central, cuando se intensifica la ganadería extensiva a cambio de los bosques tropicales, cuando se abren extensas zonas bananeras en el Atlántico y el Pacífico Sur, cuando se intensifica el cultivo de la caña de azúcar, se abren caminos de penetración y carreteras sin ninguna planificación sobre la capacidad de uso del suelo, cuando se inicia una era “industrial”, cuando se producen cambios tecnológicos y se introducen factores motosierras, aserraderos y otra tecnología depredadora, cuando empieza a agotarse la frontera agrícola, cuando empieza a acentuarse una desigual distribución de la tierra y la riqueza, cuando empieza a crecer la población en forma acelerada. Más reciente sentimos los efectos de la crisis económica, la falta de una legislación eficiente, la falta de coordinación interinstitucional y la falta de decisión política para enfrentar los problemas ambientales. Y la corrupción que hay en el campo ambiental.

De esta forma hemos ido destruyendo la herencia natural que pertenece a las presentes y futuras generaciones. Todo, producto de eso que Tofler ha llamado el “Schok del futuro”, cambios acelerados en muy poco tiempo que tiene a la humanidad al borde de su propio aniquilamiento.

En nuestro país se destruyen los sistemas agrícolas, los sistemas de agua, los bosques, y estamos contaminando severamente las áreas urbanas hum anas. Por otra parte, el ecosistema social está en crisis y el espectro de la guerra campea por nuestras fronteras generando muerte, miseria y toda una legión de refugiados que de una u otra manera están involucrados en este ecocidio.

 

Sistemas Agrícolas

 

La economía de Costa Rica se sustenta en la agricultura, no obstante que por razones edáficas más del 6 0 4 % de sus suelos son de aptitud forestal. Pero en forma incomprensible ni aprovechamos racionalmente nuestros bosques, ni protegemos los suelos que son la base de la agricultura. (29% para protección, 35% para producción comercial).

Esta irracionalidad ecológica que nos lleva a la pérdida de nuestros sistemas agrícolas se ve incrementada con el crecimiento urbanístico descontrolado, los procesos acelerados de erosión y por los abusos en la utilización de los plaguicidas.

La destrucción de los sistemas agrícolas está íntimamente relacionada a la producción de alimentos para satisfacer la demanda de la población nacional. La importancia de preservar estos sistemas ha sido reconocida a nivel de los países subdesarrollados al demostrarse que entre 1978 y 1979 el Tercer Mundo importó 80 millones de toneladas de alimento y que a ese ritmo en 1990 se estarían importando 145 millones de toneladas (Documento FAO). Se está sacrificando el desarrollo agrícola por el desarrollo industrial o urbano o simplemente generamos desiertos incapaces de producir alimentos para satisfacer las demandas básicas de las poblaciones. El que miles o millones mueran por hambre ha pasado a convertirse en la noticia más tenebrosa de la segunda mitad del siglo XX.

¿Cómo alimentaremos a los aproximadamente 7.000 millones de habitantes del mundo en el año 2000 si estamos perdiendo la base productiva?. Qué pasará en nuestros países si en la actualidad hay 41 millones de personas que viven gravemente desnutridas y a finales de siglo una de cada seis personas de los países pobres vivirá con una alimentación demasiado pobre para una existencia normal?. Todo esto es alarmante, máxime que a los inicios del próximo siglo tendrá que producirse un 50 – 60% más de los alimentos que se producen hoy para satisfacer las necesidades de la población (FAO) y las tendencias actuales son de un incremento muy limitado de los suministros de calorías per cápita, de un aumento de los subnutridos, de un decrecimiento de la autosuficiencia global, de un acrecentamiento de las necesidades de importación de cereales, de desaparición de excedentes agrícolas, de un crecimiento de la desigualdad en la distribución de la tierra e ingresos, y de un aumento de los peligros para el medio ambiente en su base productiva (FAO).

 

Tomando en cuenta todo lo anterior veamos cómo se destruyen en Costa Rica los sistemas agrícolas.

•  Crecimiento urbanístico descontrolado: Este fenómeno se presenta principalmente en la gran área metropolitana, que cubre unas 196.715. Has. . ( 2 3.8% de territorio nacional) y alberga una población de más del millón de habitantes (más del 50% del país) con una densidad aproximada de unos 5.45 habitantes por Ha. . La gran área metropolitana tiene unas 22.250 Has. aptas para el desarrollo urbano (11.3% del total). Esto es casi el doble que la desarrollada que son unas 15.400 Has. . Según los expertos esa área podría albergar la población proyectada para el año 2000 que sería de algo más de 2 millones de habitantes. De esta forma en la gran área metropolitana si hay una planificación en el año 2000 podría vivir más del 60% de la población costarricense. Por eso es prioritario ordenar el crecimiento urbano e industrial con el fin de salvar el rico potencial agrícola del Valle Central. Es vital además porque aquí se produce el94% de la producción nacional de papas, el 90% de las hortalizas, el 67% del café y el 58% de la caña de azúcar. Además existen unas 100.000 cabezas de ganado, la producción de leche es el 55% de la nacional, la carne de aves representa el 52% y la de huevos el 14% de la nacional. Aunque existe el Plan regional metropolitano y acogido por el gobierno en mayo de 1982, lo cierto es que este no se cumple y el desorden urbano va en aumento. Por todo ello hay que hacer los esfuerzos necesarios para rescatar las 27.200 Has., de excelente potencial agrícola que quedan en el Valle Central.

•  Procesos acelerados de erosión: Las malas prácticas agrícolas, la casi total ausencia de programas de conservación de los suelos, el sobrepastoreo, la deforestación y las prácticas culturales destructivas, entre otros factores, están causando la pérdida de materia orgánica salinización, alcalinización y saturación de los medios hídricos, lo cual influye en la capacidad productiva de nuestros suelos. También, auque en forma todavía no determinada, la lluvia ácida y la contaminación industrial está afectando la producción de los suelos, lo que unido a la erosión complica más el panorama agrícola nacional. Según los expertos, debido a la erosión, 7 millones de Has., cada año se convierten en desiertos a nivel mundial, lo que llevará a que en los próximos 20 años el planeta perderá una tercera parte de sus suelos agrícolas. En Costa Rica, son millones de toneladas de suelo fértil que se pierden cada año debido a la erosión. Por ejemplo, según estudios del Centro Científico Tropical, en Arenal, se pierden dos toneladas de suelo por Ha., por año en cultivos permanentes como el café, 65 toneladas de pasto y 450 toneladas en cultivos anuales. Por otro lado, un registro llevado a cabo por el Instituto Costarricense de Electricidad (ICE) determinó para el área central del país, que en los meses más lluviosos (septiembre, octubre, noviembre) el promedio de sedimentos en suspensión era de 200.000 toneladas, por mes, mientras que en los meses secos fue de 1.116 toneladas por mes. Al nivel nacional se estima que unos 680 millones de toneladas de suelo se pierden anualmente debido a la erosión. Se calcula que le 17% del país está extremadamente erosionado y que el 24% está moderadamente erosionado. Más de un 80% de la erosión se debe al sobrepastoreo (CCT, Perfil Ambiental, 1983). Así pues, la erosión la tenemos a lo largo y ancho del país, siendo la zona más afectada la Pacífica , donde hay un 30% que tiene erosión grave y extensa y otro 30% está moderadamente erosionada (CCT, Perfil Ambiental, 1983). Lugares específicos son las zonas de Puriscal y los Santos, que se constituyen en monumentos al mal manejo de los recursos naturales.

Cachí pierde por erosión (ingresos) T $133 – 274 millones. Proyectos Arenal en peligro.

Lo grave del asunto, que muchos no comprenden todavía, y mucho menos los políticos, es que los estudios han determinado que las zonas tropicales son muy sensibles a la erosión y que, en condiciones naturales para constituir 10 milímetros de suelo se necesitarían de unos 100 a 400 años. Pero nosotros nos damos el lujo de perderlo por millones de toneladas cada año (Estrategia Mundial de Conservación, 1980). Y todo sucede a pesar de la existencia de leyes, como la Número 1540 del 7 de marzo de 1953, que en su artículo 9 dice: “Los propietarios o arrendatarios de campos erosionados o con principios de erosión, que no realicen trabajos o se nieguen a participar en un plan conservacionista conjunto, que a juicio del Ministerio de Agricultura o del organismo autorizado al efecto, sean suficientes para contrarrestar la misma, serán responsables de los prejuicios que ocasione a terceros y estarán en la obligación de indemnizarlos…”. De estas obligaciones se exceptúan a los agricultores pobres, los cuales deberán solicitar apoyo al Ministerio de Agricultura y Ganadería. ¿Se cumple esta legislación?. Todos sabemos que no. La erosión avanza y las tierras productivas se pierden. Es urgente que las autoridades impulsen siembras de contorno, barreras vivas, las terrazas, el gaveteo y brindar asistencia técnica y económica para controlar la erosión, preparar un mapa de erosión de Costa Rica y fomentar la investigación sobre las causas y consecuencias de la erosión. No puede un gobierno decir que va a incrementar la producción si no tiene programas para controlar la erosión.

 

•  Mala utilización de plaguicidas: Un plaguicida se define como la sustancia o preparación utilizada para luchar contra los seres vivos perjudiciales al hombre y a aquellos que es útil para su existencia, excepto los productos farmacéuticos o veterinarios. Hay varias formas de clasificarlos; por plaga se dividen en: insecticidas (hongos y bacterias), rodenticidas (ratones y otros roedores), herbicidas (malas hierbas). Por su estructura química en organosintéticos (órgano clorado, órganos fosforados, carbonatos, piretroides y formamidinas), en inorgánicos (sulfurales, mercuriales, cianurales), y en orgánicos naturales (piretro, nicotina). Es importante comprender que la productividad no depende únicamente del mantenimiento de la calidad de los suelos, sino que depende también de la preservación en el medio de insectos benéficos y otros animales, como son los polinizadores de los cultivos y los predadores y parásitos de las plagas. Igualmente hay que ser conscientes de que cada día más resistencia de los insectos lo que conlleva a la utilización de mayores cantidades de plaguicidas. Incluso muchas veces, por estas circunstancias, especies anteriormente inofensivas se convierten en plagas. Debemos reconocer que los plaguicidas han causado mucho beneficio a la humanidad al permitir mejores cosechas o al erradicar agentes portadores de enfermedades, pero también debemos decir que han causado y causan mucho daño al ambiente y a las personas cuando se utilizan abusivamente y cuando se usan productos tóxicos que son cancerígenos, fototóxicos, teratogénicos, mutagénicos, espermatogénicos o atacan el sistema nervioso y otras partes del cuerpo humano. Al nivel mundial fue Rafael Carson quien hace unos 20 años alertó a la opinión pública sobre el peligro con los plaguicidas, cuando publicó su obra “ La Primavera Silenciosa ”. A nivel nacional Costa Rica comienza a preocuparse cuando en 1965 más de 20 personas murieron intoxicadas con Paratión al contaminarse una harina usada para hacer pan.

En términos generales los problemas principales de los plaguicidas son los siguientes:

•  Resistencia de plagas o plaguicidas

La resistencia es cuando un grupo de un sector puede sobrevivir a una dosis de plaguicidas que por lo general mata a la mayoría de los individuos de la población que de ella forma parte. El número de especies que han creado resistencia es alarmante. Se cita que en 1980 habían 414 casos de resistencia (Georghiow 1980, citado por Hilje). Entre las especies resistentes tenemos a los mosquitos, las moscas, los picudos, arañitas, etc., también alguos roedores, hongos maleza y hasta bacterias se han hecho resistentes. Esta resistencia se debe precisamente a la utilización sistemática de los plaguicidas. De esta manera cada vez hay que usar más plaguicidas, elevándose los costos de producción y los efectos en el ambiente y en la salud. En el área centroamericana algunos expertos han estudiado la relación entre la sobreutilización de plaguicidas en la agricultura y la súbita reaparición de la malaria debido a la resistencia desarrollada por el vector de esa enfermedad.

•  Efecto en enemigos naturales

Esto significa que cuando se utilizan plaguicidas, no sólo se afecta la especie o plaga se desea combatir, sino que además inciden sobre una gran cantidad de organismos que se consideran enemigos naturales y que por lo general se les considera como más susceptible a los plaguicidas. Se dice que menos del 1% del producto utilizado alcanza realmente la plaga que se desea controlar. Así, por ejemplo, en Estados Unidos los insecticidas se aplican contra unas 1.000 especies de insectos dañinos, pero al final se calcula que pueden afectar unas 200.000 especies de animales y plantas, algunas de las cuales pueden ser esenciales para la sobrevivencia de la especie humana (Pimentel, 1971). Un ejemplo en Costa Rica lo constituye la siembra del banano. Según lo señala Stephens, (1984, citado por Hilje) antes de 1950 había dos plagas importantes. Pero luego a raíz de la aspersión masiva de Dieldrin había dos plagas adicionales; al fin de la década había siete especies más. O sea que debido al efecto del plaguicida precitado en los enemigos naturales las plagas aumentaron, al igual que los costos económicos, ecológicos y de salud. Otra especie que sufre el efecto de los plaguicidas es la abeja melífera y otros polinizadores. De ello pueden dar fe los productores de miel del país. Sus pérdidas representan miles de colones anualmente. Además, la vida silvestre, principalmente las aves se han visto afectadas (muertes y contaminación), y algunas están en vías de extinción por culpa de los plaguicidas.

•  Resurgimiento de plagas

Como hemos comentado, al eliminarse enemigos naturales es común que las plagas resurjan con mayor fuerza, haciéndose todavía más difíciles de controlar. Aunque faltan mayores estudios sobre este particular, estamos seguros que el surgimiento de plagas, en términos económicos, significa erogaciones muy fuertes de parte de los agricultores y del país en el general.

•  Surgen nuevas plagas

Si se eliminan depredadores naturales, plagas de menor importancia se convierten en plagas serias que también requerían recursos humanos y económicos para combatirlas. Se cita como ejemplo al gusano bellotero y al gusano de la hoja en el algodón, que tomaron fuerza al tratar de controlarse el picudo con Paratión y DDT (verdadera bomba). Al final resultaron más complicados los gusanos que el propio picudo.

•  Efecto en las aguas

Los recursos residuos de plaguicidas son incorparados por contacto o ingestión en varios organismos, incluyendo el humano. Un ejemplo clásico que se cita a nivel internacional es el de los peces del Lago Michigan. Este lago recibe drenajes de áreas agrícolas intensamente tratadas con plaguicidas, lo cual ha permitido que los peces tengan concentraciones de DDT o Aldrín por sobre los límites establecidos. En conclusión la venta comercial de pescado de este lago fue prohibida (Metcalf, 1975). Algo similar puede estar ocurriendo en muchos de nuestros lagos, lagunas o ríos. También las aguas, pueden sufrir la contaminación directa, cuando irresponsablemente se fumiga sobre ríos, riachuelos o fuentes de agua. El viento puede contribuir a la contaminación cuando arrastra el producto hacia lugares varios kilómetros de distancia de la aplicación. Igualmente la lluvia puede llevar plaguicidas hacia las aguas superficiales o subterráneas. Meter Glyn del Instituto Smitsoniano de Panamá ha encontrado plaguicidas en aguas marinas litorales, tanto fenóxicos (2,4.5T como organo-clorados (citado por A. Thruupt). En El Salvador se han detectado residuos altos de organoclorados usados en el cultivo del algodón, en aguas superficies y subterráneas. Aunque en Costa Rica no hay muchas investigaciones sobre el particular, en otros países hay evidencias de contaminación de aguas con productos usados aquí como el Temik o el DBCP (cuyo período de biodegradación es de más de 100 años). Sin embargo, hay un estudio que demuestra niveles altos de nitrógeno en aguas subterráneas, debido a la aplicación de fertilizantes (Chacón y Chacón, 1980). Por su parte, en el Perfil Ambiental de Costa Rica (1982) se cita que algunos acuíferos del Valle Central ya están contaminados por fertilizantes y plaguicidas.

•  Efecto en los suelos

Los plaguicidas no se presentan de una forma homogénea en el suelo, sino que aparecen más concentrados en la superficie, pero sin un reparto uniforme. En general, su zona de acción, se ejerce hasta una profundidad de unos 30 – 40 cm . . Se considera que hasta un 50% de los plaguicidas aplicados al follaje llega al suelo (citado por Hilje y otros), cifra que puede ser más elevado en países como Costa Rica donde se dan sobredosis de agroquímicos. Aunque se considera a los organoclorados como los más persistentes, también persisten en el suelo los organo-fosforados. Cordero (1978) del Ministerio de Agricultura y Ganadería dijo que “Costa Rica sufre actualmente una de las contaminaciones más problemáticas e irreversibles, la acumulación de cobre en los suelos del Pacífico Sur, que estuvieron y están sembrados de banano”. En estos suelos se aplicaron fungicidas a base de cobre durante 20 ó 30 años y se calcula que algunas de estas tierras, dedicadas a cooperativas agrícolas ahora, todavía no han podido producir buenas cosechas y que hay poca posibilidad de que sean productivos durante lo que queda de este siglo. También se ha detectado en el país la presencia de niveles altos de arsénico como consecuencia de su uso en los cafetales (Mora y otros, 1984).

Por su parte el paraquat puede permanecer mucho tiempo en el suelo, esto se ha demostrado en suelos cafetaleros en Costa Rica. Obviamente que la presencia de plaguicidas en los suelos puede afectar el ambiente y al hombre a través de las cadenas alimenticias.

•  Efectos sobre alimentos de consumo popular

El principal riesgo lo presentan los organoclorados. Los plaguicidas de esta manera pasan al cuerpo humano. Costa Rica como no cuenta con normas ni reglamentos sobre límites máximos permisibles de plaguicidas, presenta muchos caso de contaminación de alimentos. Se han encontrado plaguicidas en el repollo (Dipterex y Tamarón) con niveles más altos de los aceptados por la FAO (Carazo y otros, 1976). También se ha detectado plomo en el repollo y hasta niveles bajos de organoclorados en leche de vaca (Umaña y Constenla, 1984). Hace un tiempo se denunció el empleo de fungicidas a base de arsénico y plomo en hortalizas en la zona de Zarcero. Por su parte informe de la G.T .Z. (Agencia de Desarrollo de Alemania) detectó niveles altos de organoclorados en el apio, papa, ajo, harina de trigo, garbanzo, alimento de gallinas, leche de vacuno, gallinas, atún, queso y huevos. Los productos detectados fueron el heptacloro, clordano, dieldrín DDT y Lindano; otros productos como la carne han sufrido de contaminación por plagucidas, lo cual no sólo afecta la salud humana, sino la economía cuando los mercados de Estados Unidos han devuelto carne contaminada. Lo que sucede es que la carne contaminada la consume el pueblo costarricense.

La utilización de plaguicidas ha causado y continúa causando intoxicaciones mortales o incapacitantes en todo el mundo. Aunque ha habido preocupación en varios sectores, lo cierto del caso es que no hay control gubernamental ni decisión política para evitar que en Costa Rica se usen productos altamente tóxicos y prohibidos en otros países.

Los plaguicidas producen toxicidad aguda, cuyos efectos pueden sentirse de inmediato o a largo plazo. También este tipo de toxicidad se refiere a los efectos irritantes en la piel y ojos. La toxicidad crónica se da cuando ha habido exposiciones prolongadas y repetidas a plaguicidas, lo cual permite acumular el producto en el cuerpo y causar severos trastornos y hasta la muerte. Productos y compuestos inorgánicos a base de cobre, plomo y arsénico pueden producir intoxicaciones crónicas.

Pero también hay plaguicidas que pueden producir efectos a largo plazo como la mutagenicidad, la oncogenicidad (cancerígeno) y efectos sobre el sistema reproductivo. Estos efectos pueden ser laborales y ser de índole accidental o intencional.

Por efecto laboral hay un caso en Costa Rica que merece mención; este es la esterilidad causada en trabajadores bananeros por el uso de Nematicidas DBCP (Ramírez y Ramírez, 1980). La gente así afectada ha recibido indemnizaciones que oscilan entre los 200 y 600 dólares. Mientras, en Estados Unidos, trabajadores afectados por el mismo producto recibieron más de 2 millones de dólares en indemnizaciones.

También en la zona de San Carlos, un medico nos reportó (comunicación personal) casos de esterilidad en trabajadores agrícolas, aunque a falta de estudios no se sabe qué tipo de producto ha causado el fenómeno.

No se han realizado investigaciones sobre el efecto del 2,4,5T en humanos en Costa Rica (es cancerígeno, fototóxico, teratogénico) aunque para otros países si hay suficiente documentación. No obstante vale la pena decir que el nacimiento de un ternero fenómeno en la zona de Puriscal se debió a la exposición de sus padres al 2,4,5T. Según el Centro Nacional de Intoxicaciones en 1983 hubo 61 intoxicados por 2,4,5T-24D. (citado por Incer, 1984).

Desde el punto de vista laboral, entre (1971 – 76) se dieron más de 132 casos de intoxicaciones (ICAITI, 1978). Sólo un muestreo realizado por el Dr. Chediack en los meses de marzo, julio y octubre de 1979 en Limón, se encontraron 223 casos de intoxicaciones por plaguicidas. En el mismo año 1979, sólo en 3 empresas se presentaron 139 personas con síntomas de cefalea, mareos, náuseas, astenia, visión borrosa, anorexia, pérdida de peso. En 1981 se reportan 374 intoxicados en la zona bananera de Guápiles. En Liberia (zona algodonera, arrocera, ganadera) entre 1979 – 80 se presentaron 63 trabajadores 63 trabajadores agrícolas intoxicados.

Por su parte el Centro Nacional de Control de intoxicaciones informa que entre 1978 y 1983 se produjeron 3.117 intoxicados con plaguicidas que representó en promedio el 20% respecto al total de intoxicaciones del período (citado por Incer, 1984).

Muertes en forma accidental o intencional suman cientos en Costa Rica (ver registros del OIJ). En 1976 fueron 17, en 1982 eran 34 y en 1983 murieron 52 personas. Sin embargo hay que decir que en 1965 murieron 21 personas por comer pan cuya harina había sido contaminada en Europa por Paratión (16 muertos fueron en Costa Rica y 5 en Panamá). Hubo lugares donde murieron familias enteras. El caso causó revuelo en Costa Rica.

Ahora bien, los datos expuestos, estamos seguros son más elevados, ya que muchos casos no son reportados a los centros médicos. Sea como sea el asunto ha tomado características alarmantes.

Lo más grave de todo es que todavía en Costa Rica se permite la importación y utilización de productos que por su todo poder tóxico han sido prohibidos o severamente restringidos en otros pasíses; entre ellos el Lindano, Paration, Clordano, Heptacloro, DDT, Toxafeno, Paraquat, 2,4,5,T, Aldrín, Dieldrín. Muchos de ellos son prohibidos porque causan cáncer son meratogénicos, mutagénicos, espermatogénicos, fototóxicos o causan problemas al sistema nervioso y otros lugares del cuerpo humano. Todo ello aparte de los efectos que puedan tener en ecosistemas acuáticos y terrestres.

De acuerdo con S. Vega (UNA) entre 1977 – 79 se importaron unos 6 millones de kilos de plaguicidas (ia). De esta cantidad, 19 productos eran de uso restringido en Estados Unidos: 2.7 millones de kilos era el producto cancerígeno 4.675 485.714 mil teratogénicos, 230 mil nutagénico, 1.7 millones de kilos esperamtogénicos y 55 3 7 mil kilos fototóxico. 1.8 millones no especificado.

Entre 1980 – 1981 se importó un promedio de 4.3 millones de uso restringido en Estados Unidos (ia).

Como hemos podido apreciar el costo social, económico y ambiental del uso de plaguicidas es sumamente elevado.

Económicamente podemos decir que con el abuso de los plaguicidas se da (Ann Thruupt):

  1. Pérdidas de producción atribuídas a plagas y enfermedades.
  2. Incremento en la inversión de dinero en insumos para el control de plags y enfermedades, principalmente plaguicidas. Esto significa salida de divisas del país.
  3. Costos sociales en atención a intoxicados y accidentados a causa de los plaguicidas.

 

En Costa rica no hay estudios actualizados sobre las pérdidas anuales de cosechas debido a plagas y enfermedades. Lo que existen son cifras globales para América Central, donde en 1982 se estimaron las pérdidas en 172 millones de dólares. Para Costa Rica en 1972 se calcularon las pérdidas en 37 millones de dólares. De estas cifras totales habría que determinar qué cantidad de esos gastos se debieron realmente a la resistencia o a nuevas plagas surgidas a raíz de la utilización de los plaguicidas. Todo ello significó costos elevados en insumos, lo que a su vez representa salida de divisas del país. Se estima (Ann Thruupt) que en 1982 el consumo nacional de plaguicidas fue de 30 millones de dólares.

Otros costos que debe asumir el país son los derivados de las devoluciones que se dan en los mercados internacionales de productos como carne u otros productos agrícolas.

Para América Central se calcula que entre 1.7 y 2 millones de dólares se han perdido por rechazo de carne contaminada por plaguicidas (ROCAP-USAID, 1984). Para Costa Rica, aunque han sido altos, todavía no se han cuantificado.

Recientemente, enero de 1985, se rechazó un cargamento de Tiquisque por contener residuos de heptacloro, lo cual significó una pérdida de 1 millón de colones para exportadora costarricense. Igual ha sucedido con chayotes y otros productos nacionales.

En cuanto a la atención más médica por los efectos de los plaguicidas los costos son millonarios; habida cuenta de que el costo promedio por consulta de servicio externo es de 211 colones y el costo por servicios de estancias es de unos 1.400 colones (CCSS, agosto de 1983). A estos costos de atención hay que sumarle el valor de las horas de trabajo perdidas y el valor de la vida, en el caso de los muertos (que es intangible). Otros costos, derivados de riesgos a largo plazo producidos por los plaguicidas son muy difíciles de cuantificar.

También debemos valorar el costo en que se incurre cuando algunos insectos que transmiten enfermedades crean resistencia. Tal es el caso del anofeles que causa el paludismo. Esta resistencia causa grandes gastos de control, principalmente al tener que utilizarse productos más caros para su combate. Se estima que en América Central en 1977 se gastaron 8 millones de dólares debido a la resistencia del mosquito por los plaguicidas usados en el cultivo del algodón, principalmente. No hay datos exactos para Costa Rica.

Los costos al ambiente como la contaminación de aguas, de suelos, de aire y la muerte de peces, aves y otro tipo de formas o la destrucción de cosechas o bosques, son muy difíciles de cuantificar, pero es evidente que son elevados. Varios ejemplos serían:

- Muerte de peces en zonas de Guanacaste, Parrita y Quepos.

- Destrucción de cría comercial de camarones en zona bananera de Laurel.

- Destrucción de colmenas en Guanacaste y Puntarenas.

- Muerte de gallinas y cerdos en zonas de Parrita y Quepos.

- Destrucción de papayales en zona sur y Parrita – Quepos

- Destrucción de bosques en Filadelfia, Guanacaste.

- Daños a los suelos en zona sur.

Fuera de todo lo anterior, reiteramos, las muertes de personas o efectos irreversibles no son cuantificables. Los plaguicidas han hecho bien a la humanidad, pero han causado y causan gran daño a la misma y al ambiente. Su utilización debe ser regulada en forma más eficaz. Deben mejorarse las leyes y reglamentos. Debe haber más ética en funcionarios estatales y privados en la importación y comercialización de los plaguicidas.

No estamos en contra de los plaguicidas, son necesarios pero no indispensables. Queremos que haya un mayor control sobre ellos y que en Costa Rica no se permita la utilización de productos que por su alto poder tóxico han sido prohibidos en otros países.

Aunque no tenemos datos para ampliar, algo similar se puede estar dando con los fármacos.

Los sistemas de aguas

En Costa Rica en forma acelerada se están deteriorando las aguas litorales y continentales.

•  Aguas litorales

  Las alteramos con:

  1. Desechos industriales y domésticos:

Todas las ciudades y pueblos ubicados a lo largo de nuestras costas lanzan todo tipo de desechos sin ningún tratamiento al mar. En ello destaca la ciudad de Puntarenas, Quepos y Golfito en el Pacífico y Limón en el Atlántico.

Para Puntarenas diversos estudios han demostrado el grado de contaminación de sus aguas. Así, se han determinado más de 1.000 coliformes por 100 Ml. De agua. Los puntos más contaminados se han ubicado en la parte oeste del Muelle, frente a la estación del ferrocarril y en la zona del Estero. El propio Ministerio de Salud en octubre de 1978 detectó en el sitio de la estación 2.400 coliformes totales a 35 grados centígrados y más de 2.400 escherichia coli a 44 grados C. Otras muestras tomadas en la estación y la desembocadura del río Barranca, sitios de uso turístico, presentaron más de 1.000 coliformes por cada 100 Ml..

Investigaciones llevadas a cabo en 1970 sobre el Bilbao Anadara Tuberculosa, procedente del Golfo de Nicoya dio como resultado que encontraran “niveles de coniformes tales que obligan a calificar estos lotes como no satisfactorios para el consumo humano”. El origen de dichos coniformes se imputó a la descarga de las aguas negras de la ciudad de Puntarenas a su estero.

En la zona de Puntarenas también existen otros contaminantes de origen industrial o de servicio público que contaminan las aguas, tal como la planta de fertilizantes de Fertica, el mismo Hospital Monseñor Sanabria, las seudourbanizaciones que han surgido y los ineficientes sistemas de tratamiento de aguas existentes.

Otras investigaciones en Golfito y Quepos han detectado que los aceites de los vehículos utilizados en las labores bananeras y de palma eran lanzados directamente al mar. También los desechos de la planta de procesamiento del aceite de palma eran lanzados, sin tratamiento adecuados, aunque aparentemente esta situación ha mejorado. Igualmente en zonas de Golfito y Quepos se utilizan las aguas del mar como botadero de basura.

En el Caribe, las aguas negras y basuras de Limón afectan la calidad de las aguas costeras. Pero el principal factor ha sido los residuos de hidrocarburos que se liberan de la refinadora costarricense de petróleo ubicada en Moín, en su operación y en los ecosistemas de descarga. También hay que reconocer que esto ha mejorado en los últimos tiempos pero todavía es un factor de contaminación. A esto se le agrega una planta de tratamiento de productos químicos que está también en Moín y que ya ha sentido por lo menos un derrame. Además, los residuos de plaguicidas utilizados en las actividades bananeras llegan también al mar. Toda esa contaminación de una u otra forma repercute en el arrecife carolíneo de Cahuita y en las actividades pesqueras artesanales de Limón.  

  1. Sedimentación

Las zonas costeras se ven afectadas por el arrastre de sedimentos que hacen los ríos, debido a la deforestación que se produce en las cuencas de los mismos. Este arrastre a veces va acompañado de restos de agroquímicos utilizados en los cultivos de arroz, palma africana, actividades bananeras y ganaderas, principalmente. Sería interesante que se investigara la relación de la erosión en la actividad pesquera.  

  1. Extracción de arena

Aunque todavía no se ha evaluado el efecto de la extracción de arena, lógico es pensar que alguna acción tendrá en la dinámica costera. Por ejemplo, en la zona de Mata de Limón, Caldera, en 10 años se han extraído 343.642 metros cúbicos de arena, a un promedio de 16.364 metros cúbicos por año.

  1. Desarrollos urbanísticos

La proliferación de construcciones sin ningún tipo de planificación ni normas que eviten la contaminación, causa y causará serios daños en los ecosistemas litorales puesto que se produce una dispersión de contaminantes, se elimina la cobertura vegetal costera y se perturba la vida silvestre litoral. Estos problemas se dan por casi todos nuestros litorales.

  1. Destrucción de manglares

A pesar de que todos los manglares y bosques salados están declarados reserva forestal, estos desaparecen rápidamente para dar paso a urbanizaciones marginales como las que hay en Chacarita de Puntarenas o en Quepos. También son eliminados para hacer explotaciones de sal o carbón, para desarrollar proyectos de maricultura o para extraer tanino.

  1. Contaminación de hidrocarburos

Este tipo de contaminación contribuye a la destrucción de los sistemas litorales. Su origen principal son las operaciones de la refinadora costarricense de petróleo, ubicada en Moín, Limón; los residuos de aceites o combustibles de las gasolineras y empresas bananeras o de palma africana que operan en zonas costeras del Caribe y del Pacífico; y la ruta petrolera que lleva a los superbanqueros al Oleoducto de Panamá, ubicado en la Bahía de Charco Azul en el Pacífico y Chiriquí Grande en el Caribe.

Costa Rica tiene una refinería para refinar 17.000 barriles diarios (RECOPE, 1984). De esta manera RECOPE expende L.P.G., gasolina, gasohol, diesel canfín, jet fuel, avgas, diesel pesado, bunker-C, asfalto y emulsión asfáltica. SE cuenta con unos 360 kilómetros de oleoductos y planteles en Moín, Turrialba, El Alto, La Garita , Golfito, Puntarenas y Cocal. También se tiene un muelle petrolero en Moín.

La totalidad de los hidrocarburos son importados y contribuyen en el 67% de la energía comercial del país.

De acuerdo con datos de RECOPE (1984, importación porcentual de hidrocarburos), en 1983 se importaron 2.389.150 barriles de crudo y 2.341.169 barriles de productos (gasolina, gas avión, jet A1, Diesel, Bunker, LPS, Asfalto).

Aunque en el pasado habían más serios problemas de contaminación debido a las operaciones de RECOPE, estos, en menor escala aún persisten. Por ejemplo, en 1979 se comprobó la muerte de garzas y patos al recubrírseles sus alas de aceite, en el sector de los canales de Moín.

En cuanto a los aceites y otros combustibles, estos son liberados en estaciones gasolineras y talleres de compañías transnacionales fruteras y de palma africana o de los planteles del propio gobierno. Su impacto no ha sido cuantificado, pero debe ser considerable. Datos suministrados por una compañía que recicla aceite dicen que en Costa Rica se importan unos 6 millones de galones de aceites pero que apenas se recuperan unos 190.000 galones (esta cifra debe ir aumentando). El resto simplemente se bota; muchos van a los ríos y al mar.

La ruta petrolera hacia el Oleoducto de Panamá ya ha traído problemas de contaminación, en especial en la costa pacífica, donde han aparecido manchas de aceite y bolas de petróleo en muchas playas. Esto se debe a que muy posiblemente algunos buques han derramado crudo o han lavado sus tanques en el frente de las costas nuestras. Recuérdese que estos supertanques pasan muy cerca de nuestras costas al acercarse a la Terminal de Charco Azul en Panamá. Por supuesto que esto se podría resolver si hubiera una actitud enérgica por parte del gobierno nuestro, si hubiera un monitoreo de la contaminación en los mares, si se obligara a los tanqueros a no pasar tan cerca de nuestras costas y si se ratificaran una serie de tratados internacionales que tienen que ver con los hidrocarburos.

No obstante que no tenemos un oleoducto interoceánico, vale decir que si se llegara a construir sería una fuente potencial de contaminación y causaría serios trastornos a la flora y fauna marianas costera y de alta mar.

Efecto: sólo el 3.7% de la zona exclusiva se aprovecha se pierden recursos

•  pesqueros - sobreexplotación – XXX – contaminación

•  Aguas continentales

En Costa Rica los ríos están contaminados con desechos fecales (20%), industriales (40%), las basuras y otros como los agrícolas (40%). Esto se da por la falta de normas legales que procuren la depuración de las aguas, por el crecimiento de la población, por la descoordinación interinstitucional, por los intereses políticos y por la falta de educación sanitaria.

El grado mayor de contaminación lo tenemos en el Valle Central. Aquí se han obtenido los siguientes resultados:

Las aguas necesitan para estabilizar la materia orgánica 466 toneladas de DBO. De ellas un 18% la necesitan las aguas negras, un 23% los desechos industriales y un 59% los beneficios de café. La mayoría de este DBO la necesita la cuenca de los ríos Virilla- Grande de Tárcoles que necesita 312.3 toneladas puesto que recibe el 67% de la contaminación orgánica del país. Otros ríos receptores de contaminación son: el Reventazón con el 10.8%, el Grande de Térraba con el 7.7%. El resto de cuencas, unas 31 en total, se distribuyen con el 14.5% de la carga contaminante.

Esta contaminación de los ríos está contribuyendo a la destrucción de los sistemas agrícolas, básicos para el desarrollo del país. Los agricultores ven disminuída la producción y la calidad de los productos a raíz de los efectos de utilizar el agua contaminada en las labores de irrigación. Lo anterior incide también en el incremento de los costos de producción y en la migración de los agricultores hacia otros sectores donde puedan dedicarse a labores agrícolas sin tener los problemas derivados de la contaminación de las aguas.

Destrucción de los bosques

La destrucción de los bosques tropicales es un fenómeno mundial y se talan y queman a razón de 11 millones de Has. por año, es decir, unas 40 Has., por minuto. Se calcula que hacia el año 2000 habrá desaparecido el 40% de la cobertura forestal mundial y que de seguir ese proceso, en los próximos 85 años se eliminaran todos los bosques tropicales existentes, incluyendo los del Amazonas, cuya cobertura es de más de 600 millones de hectáreas.

En Costa Rica la deforestación se acelera en la segunda mitad del siglo XIX, principios del XX y en la actualidad. Cuando las áreas de vocación agrícola del Volcán Central se ocuparon., se empezó la colonización de las montañas en forma masiva, para ocuparlas en la ganadería extensiva. Mucha madera se perdió porque se quemaba o simplemente se dejaba podrir. Se estima que más de 67 millones de metros cúbicos de madera por año fueron malgastados.

En 1950 se decía que el 72% del país tenía bosques; en 1973 había bajado a un 49% y en 1978 a un 34%. Hoy se estima que anda por un 26.1% la cobertura forestal del país (Junkov, 1984, citado por Vargas y Rodríguez, UNA 1985). De seguir las actuales tendencias hacia el año 2000 terminaremos con los bosques, excepto aquellos que están medio protegidos en las áreas silvestres establecidas, porque aún estos están y estarán amenazados. 1989 20% del XXXXX bosque

La tasa de deforestación está por el orden de las 50.000 Has., aunque las autoridades forestales dicen que es menor. La principal causa que se ha dicho ha acelerado la deforestación es la ganadería extensiva. Informes del Centro Científico Tropical han manifestado que se pueden perder unos 150 millones de toneladas de suelo por los 67 millones de kilos de carne que exportaba anualmente el país, o sea que según esos cálculos, en la década de los setentas se perdían unas 2 ½ toneladas de suelo por kilo de carne exportada. Por supuesto que el sector ganadero no está de acuerdo con estas aseveraciones y en una oportunidad, en 1979, hubo toda una polémica sobre el particular. En esa ocasión se reveló que en 1977 el valor bruto de la ganadería fue de C 1.323.612.900 y el de los cultivos fue C 5.309.969.100. El área de pastizales en 1950 era de un 18% del país, en el 79 era de más del 42%. El requerimiento de mano de obra (jornales/año/Has.) es en café de 166.2, en banano 220.8; en caña 81.3, en cacao 52.5, pero en pastos (ganado vacuno) apenas de 6.9. Las consecuencias de este tipo de explotación ganadera son obvias.

Otros factores que contribuyen a la deforestación son:

•  Los famosos derechos de posesión que permiten la deforestación como “mejora” para poder realizar los trámites de inscripción de una finca. Se podría decir que de esta manera el Estado está pagando por la deforestación.

•  La apertura de nuevos caminos, que permite la llegada de camiones y maquinaria a zonas de bosques como por ejemplo las zonas petroleras de Salamanca.

•  Las explotaciones de oro que se dan en zonas de bosques con maquinaria pesada.

•  El diferencial cambiario que ha permitido la exportación de madera a otros países.

•  La descoordinación interinstitucional que permitió que funcionarios del Instituto de Desarrollo Agrario, Guardia Rural o Municipalidades dieran permiso para talar, cuando la única institución autorizada es la Dirección Forestal.

•  La negligencia y actuaciones dudosas que han tenido algunos funcionarios de la Oficina Forestal , que han permitido la deforestación en áreas son de protección.

•  La crisis económica que ha mermado los recursos económicos y humanos dedicados a los programas forestales.

•  La transferencia de proyectos de tecnología depredadora hacia nuestros países sin la realización de estudios previos de impacto ambiental.

Dijimos que la tasa de deforestación anda por las 50.000 Has., anuales y que las autoridades forestales dicen que ahora es menos, o sea de 24.000 Has.. Reconocemos el esfuerzo que ha realizado la Dirección Forestal en los últimos años por controlar la deforestación, pero decir que la deforestación apenas es de unas 24.000 Has. anuales no es de todo real. Esto porque, en 1981 por ejemplo, la Dirección Forestal dio permisos para talar legalmente 24.204 Has. y las cifras oficiales y de expertos coincidían en las 50.000 Has. anuales de tala. Más bien lo que surgiría es la interrogante de cómo se deforestan las 26.000 Has., restantes si la Dirección Forestal sólo ha dado permiso para la mitad.

Sobre la reforestación hay que decir que a pesar de incentivos y propaganda es un fracaso. Veamos por que:

•  Los incentivos están favoreciendo a un sector de la población que puedan darse el lujo de reforestar par poder obtener un lucro rápido. El pequeño finquero no va a poder reforestar, pues no tienen renta que declarar. Este sistema de incentivo debe ser analizado a fondo y evaluarse los resultados logrados hasta el momento: ¿Cuánto ha invertido el gobierno para los resultados obtenidos? ¿Se justifica? ¿Quién hace realmente el negocio?.

•  En el Plan Nacional de Desarrollo Forestal 1979-82 dice que la reforestación apenas alcanzó las 200 Has. por año.

•  La Dirección Forestal dice que desde enero de 1979 hasta abril de 1982 se habían firmado 72 contratos para forestar 13.582 Has. a un plazo de 5 años.

•  Hoy X – 10.000 Has/año (1989).

Claro que comprendemos que de toda el área deforestada, no toda la misma hay que reforestar. Pero al ritmo de reforestación que hemos visto, ¿podremos satisfacer la demanda de 1 millón de metros cúbicos anuales que se necesitarán en el año 2000?. O como dice el Inge. Rodrigo González de la Dirección Forestal , hacia el año 2000 se requerirá de 1 a 4 millones de metros cúbicos de madera en rollo y para obtenerlos deberá existir 130-150.000 Has. de plantaciones. Por supuesto que a como se está dando la reforestación actualmente, esa cifra no se alcanzará en el año 2000.

Podemos decir que las consecuencias de la deforestación serán:

•  Destrucción de l potencial hidroeléctrico.

•  Disminución de vida de complejos portuarios o hidroeléctricos y/o problemas de transportes en ríos o canales por los efectos de la sedimentación.

•  Desestabilización climática.

•  Erosión y pérdida de nuestro suelo productivo.

•  Pérdida de vida silvestre: 22% de mamíferos amenazados, 20% aves en peligro.

•  Pérdida de madera valiosa: unos 5.5 millones de metros cúbicos por año, que significarían más de 200 millones de colones. 45 especies maderables están amenazadas.

•  Se pierde la función social del bosque como fuente de materia prima para la construcción de casas, en la producción de frutas, como banco genético, en la producción de medicinas, para la generación de empleo, para dar energía en forma de leña o hidroeléctrica, etc. .

•  Merma de agua potable en los principales centros urbanos.

•  Inundaciones cada vez que llueve.

•  Alteración de bellezas escénicas.

 

Así las cosas, de seguir la tasa actual de deforestación, según oficinas especializadas del propio gobierno en el año 2054 se agotará la cobertura forestal de la Región Central , en 1987 la del Pacífico Norte, en 1983 el Pacífico Central, en el año 2036 la Región Atlántica verá destruídos sus bosques y, en el año 2015 desaparecerá la cobertura forestal de la zona norte y del Pacífico Sur. Lo único que medio se salvará, como lo expresamos, serán las áreas protegidas por medio de parques nacionales o reservas equivalentes. De ellas el Servicio de Parques administra un 8% del territorio nacional y la Dirección Forestal otro 8% (aunque sea en teoría). Otras zonas protegidas pertenecen a las reservas indígenas y algunas áreas privadas que manejan organismos de investigación o finqueros privados.

Lo preocupante del caso es que muchas de estas áreas están protegidas apenas en el papel. En la realidad carecen de vigilancia, planes de manejo o aprovechamiento, están sin delimitar en el campo, se ven amenazadas con proyectos urbanísticos o agroindustriales, tienen problemas con fuegos, cacería, precarismo, etc. . Además muchas de estas áreas todavía están en manos privadas.

Así es como Costa Rica ocupa hoy un “honroso” segundo lugar en cuanto a porcentaje de área deforestada por año en Latinoamérica (Chavarri A., citado 1985).

Contaminación Ambiental

Antes de entrar a analizar los efectos de la contaminación que se sienten en especial en la gran Área Metropolitana, vale la pena referirnos a unas reflexiones hechas por el Director del PNUMA, Dr. Tolba, en relación con la contaminación industrial.

Automatización o empleo:

Se plantea la disyuntiva de si la industria proporcionará mayores empleos, que logre absorber la creciente población mundial. Sobre el particular, la Oficina Internacional del Trabajo (OIT), dice “que a comienzos del próximo siglo se necesitarán no menos de 1.000 millones de empleos.

En este sentido, en la industria el panorama se presenta sombrío (por lo menos en los países netamente industriales), puesto que la tenencia se orienta a frenar la creación de empleo para dar paso a la automatización. Incluso, en estos países se vislumbra un acortamiento en la semana de trabajo, lo que trae un incremento en el tiempo disponible para la recreación. Qué se puede hacer?. Se dice que este conflicto puede ser reducido mediante políticas que estimulen y apoyen la readaptación profesional de los que quedaron cesantes por la automatización. Igualmente, creando empleos que requieran creatividad e inteligencia par fomentar el desarrollo de la economía.

Viendo este panorama mundial, uno se pregunta si en realidad en Costa Rica lo que hace falta es trabajar más horas o lo que hace falta es tecnificar las diferentes actividades económicas y que los burócratas tengan verdadero sentido del trabajo.

 

Durabilidad o degradabilidad de productos

Sólo el hecho de que se piense en lo que dure y en la forma de desechar un producto, es ya un avance frente al desperdicio que caracteriza a la sociedad de consumo. No obstante, hay que tener cuidado con los productos durables, ya que pueden causar problemas ambientales específicos con su persistencia y afectas las cadenas alimenticias, causando alteraciones en la salud de muchas especies, inclusive el hombre. Para evitar esto, las industrias deben buscar un equilibrio entre la durabilidad y la degradabilidad. Debe tomarse en cuenta el impacto en el ambiente de un determinado producto, ya sea al diseñarlo, elaborarlo o utilizarlo. Además hay que observar su persistencia y sus efectos una vez desechados.

Desde ese punto de vista, el gobierno lo que debe hacer es estimular y fomentar la manufactura y comercialización de productos que causen un mínimo daño ambiental.

 

Consumo o conservación

Muchos definen nuestra sociedad como “sociedad de consumo”,. Creo que mejor sería llamarla de derroche. Si, no hemos tomado en cuenta que los recursos son finitos, y que por lo tanto hay que conservarlos, utilizarlos racionalmente. Por eso, hoy estamos viviendo y sufriendo las consecuencias. No supimos planificar la utilización de un recurso agotable como es el petróleo.

Ahora, ante el elevado precio de las materias primas y energéticas estamos “abriendo los ojos”. No podemos seguir derrochando todo. Hay que tener una mejor utilización de los recursos, como es el petróleo.

Ahora, ante el elevado precio de las materias primas y energéticas estamos “abriendo los ojos”. NO podemos seguir derrochando todo. Hay que tener una mejor utilización de los recursos, incluyendo el capital y la mano de obra.

La industria no puede permitir que se le acaben los recursos, su materia prima, pues moriría.

 

Prevenir o curar

El refrán popular es sabio “más vale prevenir que curar”. Las industrias deben comprender, ya es tiempo, que más barato prevenir la contaminación que descontaminar”. Los gobiernos deben promover e incentivar la búsqueda de equipo barato y seguro para descontaminar, deben velar porque la tecnología que se aplique sea racional y fomentar cierta autosuficiencia en el área de aplicación. De esa manera un gobierno puede contribuir en la aplicación de las leyes ambientales presentes o que se den en el futuro.

 

Contaminación local o internacional

Los gobiernos deben ser conscientes de que la contaminación puede ser local o internacional. En el último caso tienen el deber de valorar las responsabilidades del país cuando descarga contaminantes que afecten países vecinos. Es importante que se busque colaboración internacional por medio de acuerdos o convenios sobre la contaminación atmosférica. ES obligación de los gobiernos colaborar con el sector industrial en estos casos.

 

Cooperación o enfrentamiento

Definitivamente, siempre que se desea instalar la industria o un complejo industrial, habrá choques entre intereses personales o comunales y los industriales, ya sea por pérdidas de terreno o por temores a la contaminación que se recibirá.

Para beneficio de una economía maltrecha como la muestra, lo saludable es que se evite toda confrontación. El gobierno debe ser un negociador y dictar normas de leyes que favorezcan a la mayoría. Los industriales deben comprender que la legislación es una forma de cooperación entre el gobierno y la industria; claro que en el entendido de que la industria tenga su propio código de conducta de autorreglamentación y autovigilancia en ara de evitar la contaminación y con el fin de burlar las leyes para evitar establecer sistemas de descontaminación.

 

Ambiente y economía

Las medidas ambientales y la economía de un país no se oponen, a pesar de que muchos han manifestado que estas producen una corriente inflacionaria, pues hacen subir los costos de producción y generan desempleo. Hay estudios que demuestran lo contrario. Por ejemplo, un estudio macroeconómico de la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos, señala que para el período de 1970-1983, las erogaciones por concepto de leyes contra la contaminación posiblemente causen un aumento promedio y general de menos del 0.5% en el índice de los precios de consumo. Por supuesto que este pequeño aumento no toma en cuenta los beneficios que trae un ambiente mejor. Por otra parte, si bien es cierto que algunas fábricas debieron cerrar por no satisfacer las normas estipuladas (en Costa Rica muchas tendrían que cerrar). El número de personas que perdieron el trabajo no se compara con la cantidad que encontraron empleos en industrias y ocupaciones de protección delambiente (en USA).

En Noruega, el efecto de las políticas ambientales, se calcula, puede haber producido aumentos de menos del 1% por un período de 10 años, en el índice de los precios del consumo, y hasta un 2.6% en el índice de precios de los productos industriales. Pero al mismo tiempo, la demanda de equipos para la lucha contra la contaminación proporciona empleo para 1 ½ ó 2 veces más gente que la que pierda, con motivo de la aplicación de normas ambientales.

Obviamente, en una época de crisis económica, como la que vivimos, es muy fácil evadir responsabilidades diciendo que las medidas de protección ambiental no se pueden aplicar porque causarán aumentos en costos de productos o desempleo.

Ya henos visto como esto, necesariamente no es cierto, si hay verdadero interés de parte del gobierno y las industrias por solucionar los problemas, estamos seguros que se encontrarán soluciones viables a la contaminación que producen las industrias. ¿Acaso el gobierno no podría otorgar o favorecer préstamos a largo plazo y bajos intereses a las industrias, para que establezcan sistemas de descontaminación?. De esta manera no tendrán que echar mano al capital de trabajo y favorecen la producción, a los trabajadores, generan fuentes de empleo y lo que es más importante, producen mejoras en la calidad ambiental costarricense.

Tanto el gobierno como estas industrias deben reconocer que tienen el deber y la responsabilidad de reducir y controlar la contaminación. También deben asegurar que los productos que se generen tengan un efecto mínimo en el ambiente.

El gobierno debe colaborar con la industria, pero esta y aquel tienen que estar de acuerdo con que “el que contamina paga”.

La contaminación ambiental en Costa Rica, para nuestros efectos será atmosférica, por el ruido y por las basuras.

  1. Contaminación atmosférica:

La Organización Mundial de la Salud da énfasis a los siguientes agentes contaminantes: el anhídrido sulforoso proveniente de la combustión de carbones minerales y de carburantes industriales; las partículas de hollín y polvo que forman el “smog”; el monóxido de carbono emanado de los vehículos; compuestos que se oxidan por efecto de la luz; anhídridos de nitrógeno de autos y fábricas; y el plomo que se añade a la gasolina para aumentar el octanaje (en Costa Rica se utiliza).

Este tipo de contaminación se encuentra en todo el mundo, en especial en ciudades como Osaka y tokio en Japón; en Los Angeles, New Cork, Detroit y Chicago en Estados Unidos; Valle del Po en Italia; Río de Janeiro en Brasil; México D.F. y Sydney, en Australia. Al paso que San José, aunque a menor escala, muy pronto podría ser famosa por su contaminación.

En San José alguien dijo que “estamos obteniendo una canasta básica de enfermedades respiratorias”. Aunque en otros países se ha relacionado enfermedades cancerígenas con la contaminación, para Costa Rica no tenemos investigaciones que lo corroboren, pero podría ser que haya una relación directa con este tipo de males en Costa Rica. La Unidad Nacional de Cáncer ha manifestado su preocupación porque en 1981 hubo más de 3.500 casos de cáncer. Y a en 1979 se habían detectado 90 casos de cáncer de pulmón y en 9 meses más de 100. Al respecto el Dr. Gonzalo Vargas dijo que dentro de unos cinco años el cáncer ocupará el primer lugar de mortalidad. Por su parte el Dr. Carlos Manuel Gutiérrez Cañas dijo: “la contaminación del aire, hasta ahora motivo de poca atención aquí, es la principal causa de una forma de cáncer cuya incidencia anual aumenta desproporcionadamente con respecto a las demás formas de esta enfermedad en Costa Rica”. También rasgos culturales como estructuras importantes se ven afectadas por la contaminación: Taj Mahal en la India. Partenón en Grecia, Coliseo Romano, etc. . Costa Rica no escapa a ello; aquí los efectos los sufre el Teatro Nacional, Catedral Metropolitana, etc. .

La contaminación industrial está provocando problemas con al lluvia ácida, con efectos todavía imprededcibles ya que apenas se inicia su cuantificación. La contaminación por plomo, proveniente de la gasolina que se usa con tetroetilo de plomo ( 0.84 gramos de tetroetilo por litro de gasolina) y de las fábricas de baterías, está dando niveles de plomo en el aire que están sobrepasando peligrosamente los estándares recomendados en otros países. DX XXX con ellos contenido de gripe.

Según datos expuestos en el Plan Regional Metropolitano (1981) en dicha área se producen 67.860 toneladas métricas de contaminantes atmosféricos de origen automotor anualmente. Un 79.9% corresponde al monóxido de carbono, 10% a hidrocarburos, 6.3% a óxidos de nitrógeno, 3% a anhídrido sulfuroso y 0.8% a partículas. Los vehículos particulares producen el 51.6% del total de la emisión, los buses y taxis el 10% los vehículos de carga el 36.4% y las motos el 2%. Con base en esos datos se ha determinado que 37.954 toneladas métricas (70% de la concentración de monóxido de carbono y 1.561 de anhídrido sulfuroso están por encima de las normas aceptadas.

 

  1. El ruido:

Un estimable amigo periodista decía “San José es una cueva de locos”. San José tiene un alto índice de ruido: pitoretas, aceleramientos de autos, discotecas, radios, alto parlantes, gritos de anunciantes y vendedores, vuelos rasantes de avionetas en ciertos sectores, etc. . Lugares como las paradas de buses y otros sitios están por encima de la norma nacional de los 70 decibeles. El ruido puede causar molestias, fatiga, pérdida de la facultad auditiva y hasta dolor físico.

•  Las basuras: 1.5 millones TM/día, Solo 30% se trata, 16% se deposita inadecuadamente, 54% no se recoge, OK ð planta de gas y XXXX

Cada orilla de río, cada barranco, son potenciales botaderos de basura para los costarricenses. Aunque existe un relleno sanitario, este no se utiliza en forma adecuada. Este relleno recibió en 1978 unas 132.475 toneladas. Se estima que en el año 2000 se recibirán 398.302 toneladas, capacidad que lógicamente no podrá soportar. Se estima que unos 100.000 kilos de basura se deja de recoger y se bota en consecuencia en lugares no aptos.

 

Causas del deterioro ambiental

Mucho se ha dicho sobre este particular pero lo cierto es que no se ha querido “meter el dedo en la llaga” y analizar las verdaderas causas del deterioro ambiental. Creo que en el fondo los problemas se derivan de:

  1. Aspectos económicos
  2. Aspectos educativos
  3. Transferencia de tecnología
  4. Aspectos demográficos
  5. Aspectos ilegales administrativos
  6. Aspectos políticos

 

  1. Aspectos económicos

Desde el punto de vista no podemos dejar de mencionar la deuda contraída con el Fondo Monetario Internacional y otras agencias financieras internacionales, que nos han hecho vivir en un mundo artificial, y luego cuando desean recuperar lo prestado, obligan criminalmente al gobierno a tomar medidas sumamente drásticas que afectan directamente a los estratos más desposeídos, provocando de esta manera un trastorno en el ecosistema social, económico y político de nuestros pueblos. Por supuesto que en este sentido, los programas de manejo o conservación de recursos naturales y del ambiente son los más afectados, puesto que la mayoría de los políticos y gobernantes son analfabetas ecológicos, sacrificándolos casi siempre debido a ese desconocimiento de las interrelaciones existentes entre la naturaleza y los seres humanos.

También algunas agencias financieras internacionales o nacionales lo que promueven es la utilización, o mejor dicho, la extracción, de los recursos naturales sin ningún tipo de análisis sobre el impacto ambiental. De esta manera se apoyan proyectos de amplio espectro depredador como: proyectos de extracción forestal, oleoductos interoceánicos, formuladotas de plaguicidas, industrias de maquila, carreteras, represas, proyectos turísticos, etc. . se necesitarán en el año 2000?. O como dice el Inge. Rodrigo González de la Dirección Forestal , hacia el año 2000 se requerirá de 1 a 4 millones de metros cúbicos de madera en rollo y para obtenerlos deberá existir 130-150.000 Has. de plantaciones. Por supuesto que a como se está dando la reforestación actualmente, esa cifra no se alcanzará en el año 2000.

 

Podemos decir que las consecuencias de la deforestación serán:

•  Destrucción de l potencial hidroeléctrico.

•  Disminución de vida de complejos portuarios o hidroeléctricos y/o problemas de transportes en ríos o canales por los efectos de la sedimentación.

•  Desestabilización climática.

•  Erosión y pérdida de nuestro suelo productivo.

•  Pérdida de vida silvestre: 22% de mamíferos amenazados, 20% aves en peligro.

•  Pérdida de madera valiosa: unos 5.5 millones de metros cúbicos por año, que significarían más de 200 millones de colones. 45 especies maderables están amenazadas.

•  Se pierde la función social del bosque como fuente de materia prima para la construcción de casas, en la producción de frutas, como banco genético, en la producción de medicinas, para la generación de empleo, para dar energía en forma de leña o hidroeléctrica, etc. .

•  Merma de agua potable en los principales centros urbanos.

•  Inundaciones cada vez que llueve.

•  Alteración de bellezas escénicas.

 

Así las cosas, de seguir la tasa actual de deforestación, según oficinas especializadas del propio gobierno en el año 2054 se agotará la cobertura forestal de la Región Central , en 1987 la del Pacífico Norte, en 1983 el Pacífico Central, en el año 2036 la Región Atlántica verá destruídos sus bosques y, en el año 2015 desaparecerá la cobertura forestal de la zona norte y del Pacífico Sur. Lo único que medio se salvará, como lo expresamos, serán las áreas protegidas por medio de parques nacionales o reservas equivalentes. De ellas el Servicio de Parques administra un 8% del territorio nacional y la Dirección Forestal otro 8% (aunque sea en teoría). Otras zonas protegidas pertenecen a las reservas indígenas y algunas áreas privadas que manejan organismos de investigación o finqueros privados.

Lo preocupante del caso es que muchas de estas áreas están protegidas apenas en el papel. En la realidad carecen de vigilancia, planes de manejo o aprovechamiento, están sin delimitar en el campo, se ven amenazadas con proyectos urbanísticos o agroindustriales, tienen problemas con fuegos, cacería, precarismo, etc. . Además muchas de estas áreas todavía están en manos privadas.

Así es como Costa Rica ocupa hoy un “honroso” segundo lugar en cuanto a porcentaje de área deforestada por año en Latinoamérica (Chavarri A., citado 1985).

 

Contaminación Ambiental

Antes de entrar a analizar los efectos de la contaminación que se sienten en especial en la gran Área Metropolitana, vale la pena referirnos a unas reflexiones hechas por el Director del PNUMA, Dr. Tolba, en relación con la contaminación industrial.

 

Automatización o empleo:

Se plantea la disyuntiva de si la industria proporcionará mayores empleos, que logre absorber la creciente población mundial. Sobre el particular, la Oficina Internacional del Trabajo (OIT), dice “que a comienzos del próximo siglo se necesitarán no menos de 1.000 millones de empleos.

En este sentido, en la industria el panorama se presenta sombrío (por lo menos en los países netamente industriales), puesto que la tenencia se orienta a frenar la creación de empleo para dar paso a la automatización. Incluso, en estos países se vislumbra un acortamiento en la semana de trabajo, lo que trae un incremento en el tiempo disponible para la recreación. Qué se puede hacer?. Se dice que este conflicto puede ser reducido mediante políticas que estimulen y apoyen la readaptación profesional de los que quedaron cesantes por la automatización. Igualmente, creando empleos que requieran creatividad e inteligencia par fomentar el desarrollo de la economía.

Viendo este panorama mundial, uno se pregunta si en realidad en Costa Rica lo que hace falta es trabajar más horas o lo que hace falta es tecnificar las diferentes actividades económicas y que los burócratas tengan verdadero sentido del trabajo.

 

Durabilidad o degradabilidad de productos

Sólo el hecho de que se piense en lo que dure y en la forma de desechar un producto, es ya un avance frente al desperdicio que caracteriza a la sociedad de consumo. No obstante, hay que tener cuidado con los productos durables, ya que pueden causar problemas ambientales específicos con su persistencia y afectas las cadenas alimenticias, causando alteraciones en la salud de muchas especies, inclusive el hombre. Para evitar esto, las industrias deben buscar un equilibrio entre la durabilidad y la degradabilidad. Debe tomarse en cuenta el impacto en el ambiente de un determinado producto, ya sea al diseñarlo, elaborarlo o utilizarlo. Además hay que observar su persistencia y sus efectos una vez desechados.

Desde ese punto de vista, el gobierno lo que debe hacer es estimular y fomentar la manufactura y comercialización de productos que causen un mínimo daño ambiental.

 

Consumo o conservación

Muchos definen nuestra sociedad como “sociedad de consumo”,. Creo que mejor sería llamarla de derroche. Si, no hemos tomado en cuenta que los recursos son finitos, y que por lo tanto hay que conservarlos, utilizarlos racionalmente. Por eso, hoy estamos viviendo y sufriendo las consecuencias. No supimos planificar la utilización de un recurso agotable como es el petróleo.

Ahora, ante el elevado precio de las materias primas y energéticas estamos “abriendo los ojos”. No podemos seguir derrochando todo. Hay que tener una mejor utilización de los recursos, como es el petróleo.

Ahora, ante el elevado precio de las materias primas y energéticas estamos “abriendo los ojos”. NO podemos seguir derrochando todo. Hay que tener una mejor utilización de los recursos, incluyendo el capital y la mano de obra.

La industria no puede permitir que se le acaben los recursos, su materia prima, pues moriría.

 

Prevenir o curar

El refrán popular es sabio “más vale prevenir que curar”. Las industrias deben comprender, ya es tiempo, que más barato prevenir la contaminación que descontaminar”. Los gobiernos deben promover e incentivar la búsqueda de equipo barato y seguro para descontaminar, deben velar porque la tecnología que se aplique sea racional y fomentar cierta autosuficiencia en el área de aplicación. De esa manera un gobierno puede contribuir en la aplicación de las leyes ambientales presentes o que se den en el futuro.

 

Contaminación local o internacional

Los gobiernos deben ser conscientes de que la contaminación puede ser local o internacional. En el último caso tienen el deber de valorar las responsabilidades del país cuando descarga contaminantes que afecten países vecinos. Es importante que se busque colaboración internacional por medio de acuerdos o convenios sobre la contaminación atmosférica. ES obligación de los gobiernos colaborar con el sector industrial en estos casos.

 

Cooperación o enfrentamiento

Definitivamente, siempre que se desea instalar la industria o un complejo industrial, habrá choques entre intereses personales o comunales y los industriales, ya sea por pérdidas de terreno o por temores a la contaminación que se recibirá.

Para beneficio de una economía maltrecha como la muestra, lo saludable es que se evite toda confrontación. El gobierno debe ser un negociador y dictar normas de leyes que favorezcan a la mayoría. Los industriales deben comprender que la legislación es una forma de cooperación entre el gobierno y la industria; claro que en el entendido de que la industria tenga su propio código de conducta de autorreglamentación y autovigilancia en ara de evitar la contaminación y con el fin de burlar las leyes para evitar establecer sistemas de descontaminación.

 

Ambiente y economía

Las medidas ambientales y la economía de un país no se oponen, a pesar de que muchos han manifestado que estas producen una corriente inflacionaria, pues hacen subir los costos de producción y generan desempleo. Hay estudios que demuestran lo contrario. Por ejemplo, un estudio macroeconómico de la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos, señala que para el período de 1970-1983, las erogaciones por concepto de leyes contra la contaminación posiblemente causen un aumento promedio y general de menos del 0.5% en el índice de los precios de consumo. Por supuesto que este pequeño aumento no toma en cuenta los beneficios que trae un ambiente mejor. Por otra parte, si bien es cierto que algunas fábricas debieron cerrar por no satisfacer las normas estipuladas (en Costa Rica muchas tendrían que cerrar). El número de personas que perdieron el trabajo no se compara con la cantidad que encontraron empleos en industrias y ocupaciones de protección delambiente (en USA).

En Noruega, el efecto de las políticas ambientales, se calcula, puede haber producido aumentos de menos del 1% por un período de 10 años, en el índice de los precios del consumo, y hasta un 2.6% en el índice de precios de los productos industriales. Pero al mismo tiempo, la demanda de equipos para la lucha contra la contaminación proporciona empleo para 1 ½ ó 2 veces más gente que la que pierda, con motivo de la aplicación de normas ambientales.

Obviamente, en una época de crisis económica, como la que vivimos, es muy fácil evadir responsabilidades diciendo que las medidas de protección ambiental no se pueden aplicar porque causarán aumentos en costos de productos o desempleo.

Ya henos visto como esto, necesariamente no es cierto, si hay verdadero interés de parte del gobierno y las industrias por solucionar los problemas, estamos seguros que se encontrarán soluciones viables a la contaminación que producen las industrias. ¿Acaso el gobierno no podría otorgar o favorecer préstamos a largo plazo y bajos intereses a las industrias, para que establezcan sistemas de descontaminación?. De esta manera no tendrán que echar mano al capital de trabajo y favorecen la producción, a los trabajadores, generan fuentes de empleo y lo que es más importante, producen mejoras en la calidad ambiental costarricense.

Tanto el gobierno como estas industrias deben reconocer que tienen el deber y la responsabilidad de reducir y controlar la contaminación. También deben asegurar que los productos que se generen tengan un efecto mínimo en el ambiente.

El gobierno debe colaborar con la industria, pero esta y aquel tienen que estar de acuerdo con que “el que contamina paga”.

La contaminación ambiental en Costa Rica, para nuestros efectos será atmosférica, por el ruido y por las basuras.

 

  1. Contaminación atmosférica:

La Organización Mundial de la Salud da énfasis a los siguientes agentes contaminantes: el anhídrido sulforoso proveniente de la combustión de carbones minerales y de carburantes industriales; las partículas de hollín y polvo que forman el “smog”; el monóxido de carbono emanado de los vehículos; compuestos que se oxidan por efecto de la luz; anhídridos de nitrógeno de autos y fábricas; y el plomo que se añade a la gasolina para aumentar el octanaje (en Costa Rica se utiliza).

Este tipo de contaminación se encuentra en todo el mundo, en especial en ciudades como Osaka y tokio en Japón; en Los Angeles, New Cork, Detroit y Chicago en Estados Unidos; Valle del Po en Italia; Río de Janeiro en Brasil; México D.F. y Sydney, en Australia. Al paso que San José, aunque a menor escala, muy pronto podría ser famosa por su contaminación.

En San José alguien dijo que “estamos obteniendo una canasta básica de enfermedades respiratorias”. Aunque en otros países se ha relacionado enfermedades cancerígenas con la contaminación, para Costa Rica no tenemos investigaciones que lo corroboren, pero podría ser que haya una relación directa con este tipo de males en Costa Rica. La Unidad Nacional de Cáncer ha manifestado su preocupación porque en 1981 hubo más de 3.500 casos de cáncer. Y a en 1979 se habían detectado 90 casos de cáncer de pulmón y en 9 meses más de 100. Al respecto el Dr. Gonzalo Vargas dijo que dentro de unos cinco años el cáncer ocupará el primer lugar de mortalidad. Por su parte el Dr. Carlos Manuel Gutiérrez Cañas dijo: “la contaminación del aire, hasta ahora motivo de poca atención aquí, es la principal causa de una forma de cáncer cuya incidencia anual aumenta desproporcionadamente con respecto a las demás formas de esta enfermedad en Costa Rica”. También rasgos culturales como estructuras importantes se ven afectadas por la contaminación: Taj Mahal en la India. Partenón en Grecia, Coliseo Romano, etc. . Costa Rica no escapa a ello; aquí los efectos los sufre el Teatro Nacional, Catedral Metropolitana, etc. .

La contaminación industrial está provocando problemas con al lluvia ácida, con efectos todavía imprededcibles ya que apenas se inicia su cuantificación. La contaminación por plomo, proveniente de la gasolina que se usa con tetroetilo de plomo ( 0.84 gramos de tetroetilo por litro de gasolina) y de las fábricas de baterías, está dando niveles de plomo en el aire que están sobrepasando peligrosamente los estándares recomendados en otros países. DX XXX con ellos contenido de gripe.

Según datos expuestos en el Plan Regional Metropolitano (1981) en dicha área se producen 67.860 toneladas métricas de contaminantes atmosféricos de origen automotor anualmente. Un 79.9% corresponde al monóxido de carbono, 10% a hidrocarburos, 6.3% a óxidos de nitrógeno, 3% a anhídrido sulfuroso y 0.8% a partículas. Los vehículos particulares producen el 51.6% del total de la emisión, los buses y taxis el 10% los vehículos de carga el 36.4% y las motos el 2%. Con base en esos datos se ha determinado que 37.954 toneladas métricas (70% de la concentración de monóxido de carbono y 1.561 de anhídrido sulfuroso están por encima de las normas aceptadas.

 

  1. El ruido:

Un estimable amigo periodista decía “San José es una cueva de locos”. San José tiene un alto índice de ruido: pitoretas, aceleramientos de autos, discotecas, radios, alto parlantes, gritos de anunciantes y vendedores, vuelos rasantes de avionetas en ciertos sectores, etc. . Lugares como las paradas de buses y otros sitios están por encima de la norma nacional de los 70 decibeles. El ruido puede causar molestias, fatiga, pérdida de la facultad auditiva y hasta dolor físico.

•  Las basuras: 1.5 millones TM/día, Solo 30% se trata, 16% se deposita inadecuadamente, 54% no se recoge, OK ð planta de gas y XXXX

Cada orilla de río, cada barranco, son potenciales botaderos de basura para los costarricenses. Aunque existe un relleno sanitario, este no se utiliza en forma adecuada. Este relleno recibió en 1978 unas 132.475 toneladas. Se estima que en el año 2000 se recibirán 398.302 toneladas, capacidad que lógicamente no podrá soportar. Se estima que unos 100.000 kilos de basura se deja de recoger y se bota en consecuencia en lugares no aptos.

 

Causas del deterioro ambiental

Mucho se ha dicho sobre este particular pero lo cierto es que no se ha querido “meter el dedo en la llaga” y analizar las verdaderas causas del deterioro ambiental. Creo que en el fondo los problemas se derivan de:

  1. Aspectos económicos
  2. Aspectos educativos
  3. Transferencia de tecnología
  4. Aspectos demográficos
  5. Aspectos ilegales administrativos
  6. Aspectos políticos

 

  1. Aspectos económicos

Desde el punto de vista no podemos dejar de mencionar la deuda contraída con el Fondo Monetario Internacional y otras agencias financieras internacionales, que nos han hecho vivir en un mundo artificial, y luego cuando desean recuperar lo prestado, obligan criminalmente al gobierno a tomar medidas sumamente drásticas que afectan directamente a los estratos más desposeídos, provocando de esta manera un trastorno en el ecosistema social, económico y político de nuestros pueblos. Por supuesto que en este sentido, los programas de manejo o conservación de recursos naturales y del ambiente son los más afectados, puesto que la mayoría de los políticos y gobernantes son analfabetas ecológicos, sacrificándolos casi siempre debido a ese desconocimiento de las interrelaciones existentes entre la naturaleza y los seres humanos.

También algunas agencias financieras internacionales o nacionales lo que promueven es la utilización, o mejor dicho, la extracción, de los recursos naturales sin ningún tipo de análisis sobre el impacto ambiental. De esta manera se apoyan proyectos de amplio espectro depredador como: proyectos de extracción forestal, oleoductos interoceánicos, formuladotas de plaguicidas, industrias de maquila, carreteras, represas, proyectos turísticos, etc. .

Al endeudarnos más nos hacemos más pobres y dependientes. Y a un pueblo que apenas puede sobrevivir no le podemos pedir, mucho menos exigir que conserve los recursos naturales. No se puede hablar de conservación a los que tienen el estómago vacío.

Otro aspecto negativo en función de la economía es que al haber crisis, muchos son tentados a lucrar a costa del ambiente, generándose lo que podemos llamar la corrupción ecológica o los “delitos de cuello verde”.

Consecuentemente con este espectro económico está, como subproducto, una desigual distribución de la tierra y de la riqueza, lo que a su vez es causa fundamental de alteraciones ecológicas.

 

  1. Aspectos educativos

Existe un alto índice de analfabetismo ecológico en todos los niveles de los diversos estratos sociales, pero principalmente en el político.

Esta falta de conciencia ambiental hace que los ciudadanos sean pasivos ante la destrucción de lo que les pertenece a ellos y a las generaciones futuras.

No obstante que reconozcamos que no hay suficiente educación ambiental, esta no nos debe llevar al engaño en el sentido de que tengamos que orientar todos los esfuerzos en este aspecto. La educación es un proceso que da resultados a mediano o a largo plazo. De tal manera que si vamos a esperar que todos los costarricenses estén educados sobre la necesidad de conservar los bosques tropicales, es muy posible que cuando se alcance ese grado de concientización ya no tengamos bosques que proteger. Aquí cabe el dicho “a Dios rezando y con el mazo dando”, es decir, a la par de labores educativas debe ir toda acción preventiva para salvar aquellos recursos que están a punto de extinguirse.

Además, en el campo educativo es preocupante ver como muchas veces técnicos y científicos que gradúan nuestras universidades o se preparan en el extranjero no cumplen su rol social como educadores, al volverse aliados, por diferentes motivos de políticas de gobiernos o compañías transnacionales altamente depredadoras. Con su silencio o pasividad estos educadores científicos le dan la espalda al pueblo, que por lo general con sus impuestos es el que ha pagado sus estudios o investigaciones. Para qué conocimientos y cultura si estos quedan en grupos minoritarios y no llegar a quien realmente los necesita.

También relacionado con la educación y la cultura se presenta el fenómeno de la proliferación de sectas religiosas, de las cuales a veces no se sabe su contenido ideológico, sus objetivos, ni sus fundadores. En esta forma se maneja la mente de muchos costarricenses y… mucho dinero. De igual manera actúan emisoras, televisoras y otros medios de comunicación que favorecen el consumismo y fomentan la enajenación, resquebrajando el ecosistema social, con efectos todavía impredecibles en la cultura y las relaciones familiares.

  1. Transferencia de tecnología

Con el apoyo estatal (debido a falta de conocimiento, por intereses económicos y políticos y por carecer de un marco jurídico adecuado), y con la anuencia de profesionales y compañías transnacionales se da todo un proceso de transferencia de tecnología contaminante o depredadora. Así, aquí se instalan fábricas con tecnología obsoleta o nos convierten en basureros de desechos industriales y tóxicos.

 

  1. Aspectos demográficos

Un crecimiento acelerado y una distribución desigual de la población afectan el mantenimiento del equilibrio ambiental y la capacidad productiva de los suelos.

Una población que en 1.500 era del orden de los 27.000 habitantes y que en 1800 había aumentado a 50.000 no era tan preocupante. Pero ya en 1900 se saltó a 300.000 habitantes en 1950 a más de 800.000 y en la actualidad más de 2.000.000 de habitantes. Hacia el año 2000 tendremos 3 – 4 millones de personas, de seguirse con una tasa de incremento anual de 2.2%.

Bajo las perspectivas de un crecimiento desmedido de la población sí nos debemos preocupar, ya que se ha agotado (o estamos a punto) la frontera agrícola. Por otra parte, al haber mayor población se hace más evidente la desigual distribución de la tierra y riqueza, lo cual lleva a que se alteren ecosistemas frágiles con efectos casi hasta irreversibles.

Los bosques se tumban y el precarismo urbano y rural son temas de actualidad conformando cinturones de miseria aquí o allá. Este tipo de presión es una “bomba de tiempo” que está afectando directamente a los recursos naturales, pero nadie desea enfrentarlo directamente por sus implicaciones sociales y políticas.

 

  1. Aspectos legales administrativos

La administración del ambiente está dispersa en muchas oficinas, dificultando y entrabando la toma de decisiones a favor de los recursos naturales. No existe un organismo administrativo rector de las políticas ambientales.

Igual sucede en el campo legal. Las leyes numerosas, pero con penalidades muy leves. Además están dispersas también por todo lado. Tampoco existe un órgano jurídico que las enmarque y unifique. Hay una casi total carencia de jurisprudencia en el ámbito legal ambiental a nivel internacional. Son muy pocos los convenios, tratados, protocolos o acuerdos que ha ratificado Costa Rica para favorecer la ecología.

 

  1. Aspectos políticos

Dentro de las causas analizadas, considero que lo más efecto tiene en el ambiente son nuestros sistemas políticos tradicionales que no han incorporado el factor ecológico dentro de sus programas de gobierno y políticas de planificación y desarrollo (o si lo han hecho es en forma muy tímida y sin pleno conocimiento de causa).

Las grandes decisiones que afecten o favorezcan los recursos naturales y el ambiente siempre serán políticas.

 

CONCLUSIONES

Debe haber una integración entre las políticas de desarrollo y el medio ambiente. No se puede pretender paralizar el desarrollo de los pueblos; lo que debemos buscar es que éste se de buscando un equilibrio con la naturaleza y tomando en cuenta la salud humana. Al igual que se tiene derecho a la libertad de expresión, de circulación y otras garantías individuales, también tenemos derecho a un ambiente sano, sin contaminación.

El sistema democrático privilegiado que vivimos debe mantenerse, porque donde estos prevalezcan la convivencia con la naturaleza es más favorable. Los regímenes totalitarios, de izquierda o derecha, son un cáncer para los recursos naturales y el ambiente y en consecuencia para el desarrollo. No debe seguir ensanchándose la brecha entre el hombre y la naturaleza ya que no es posible vivir separados.

Una forma de buscar integración entre el ambiente y el desarrollo sería poner en práctica las siguientes recomendaciones:

 

En lo económico

  1. Debe buscarse que el Fondo Monetario Internacional flexibilice su política hacia el país, o buscar una moratoria en los pagos por varios años. De esta manera se podrían asignar mayores recursos a la protección ambiental, lo cual generaría empleo y contribuiría en la reactivación económica.
  1. El gobierno y los organismos financieros (nacionales o internacionales) deben dedicar un porcentaje de los préstamos a programas de conservación e investigación ambiental. Estos préstamos deben ser blandos y con facilidades para que con el conocimiento de nuestra ecología, los gobernantes entiendan que no podemos salir de la crisis a costa de la explotación irracional de los recursos naturales.
  1. Nuestro Sistema Bancario Nacional y los que dirigen las políticas nacionales de desarrollo deben exigir los estudios previos de impacto ambiental que estipulan los préstamos del Banco Mundial o el Banco Interamericano de Desarrollo. Igualmente sería conveniente proponer al Banco Centroamericano de Integración Económica, al Sistema Bancario Nacional y a otras agencias financieras nacionales o internacionales, que acojan las políticas de exigir estudios de impacto ambiental cuando otorguen préstamos o donaciones para proyectos de desarrollo. El Sistema Bancario Nacional debe financiar los diversos sectores tomando en cuenta el uso potencial de los suelos.
  1. Debe propiciarse un manejo sostenido de los recursos naturales, tendiendo a generar empleo y disminuir las exigencias de insumos importados, mediante el aprovechamiento de las materias primas y recursos ambientales locales.
  1. En materia de protección ambiental debemos buscar el aprovechamiento intensivo de la infraestructura existente y propiciar la extensión de la vida útil de la misma mediante acciones de mantenimiento.
  1. Debe planificarse un uso intensivo de la mano de obra para el desarrollo económico, con el fin de disminuir la pobreza y ampliar las oportunidades de trabajo. Esto implica el desarrollo de programas que empleen más mano de obra y de utilidades más rápido.
  1. Incorporar la dimensión ambiental en la planificación de los diversos sectores de la economía nacional.

 

En lo educativo

La educación ambiental formal y no formal debe llegar a todos los niveles de la población, pero fundamentalmente al de toma de decisiones. Debe realizarse una estrategia para conscientizar estos niveles y mantener estrecho contacto con ellos.

Debe haber un control más estricto sobre los sistemas de comunicación provenientes del extranjero que erosionan las bases culturales y sociales del país (cable color, revistas, radio, etc.).

Las sectas religiosas deben ser reguladas y controladas.

Transferencia de tecnología

Debe propiciarse un marco jurídico para todo lo relacionado con la ciencia y la tecnología. Debe prohibirse la importación de tecnología o procesos depredadores o contaminantes. Nuestro país no debe convertirse en un basurero de desechos tóxicos o productos contaminantes.

En lo demográfico

Debe buscarse un equilibrio entre la población, la extensión del país, y la capacidad de nuestros sistemas productivos.

Legal – Administrativo

En lo legal debe:

•  Elevarse a rango constitucional de protección ambiental.

•  Dictar un código ambiental.

•  Ratificar todos los tratados o convenciones que involucren al país en materia ecológica.

•  Impulsar la preparación de juristas ambientales

•  Fortalecer la Procuraduría Ambiental , separándola de la Agraria.

En lo administrativo debe establecerse un órgano rector de la política ambiental del país.

En lo político

Existen tres alternativas:

•  Integrar grupos ecológicos dentro de los partidos tradicionales, para que influyan en la elaboración de los programas de gobierno.

•  Propiciar la formación de grupos políticos que propicien el manejo racional de los recursos naturales, que actuarían como entes controladores de la política ambiental de los partidos tradicionales.

•  También sería importante que se redactara una Estrategia Nacional de Conservación, que fuera discutida y aceptada por las diferentes fuerzas políticas del país, para que esta se mantenga independientemente del partido político gobernante.

Sin embargo, considero que debe haber una política de transición, donde se de un plan de emergencia para la protección y aprovechamiento racional de nuestros recursos naturales, ya que estamos claros que algunas soluciones de las expuestas se lograrán a mediano a largo plazo. Por tal motivo, prioritariamente debemos:

•  Fortalecer el movimiento ecologísta por medio de la consolidación de organizaciones no gubernamentales que favorezcan la conservación ambiental. Aproximadamente hay 40 organizaciones que de una u otra forma desarrollan actividades ene. campo ambiental. Todos trabajan separadamente y a veces repiten acciones y esfuerzos. Por ello debería constituirse una Federación de Organizaciones Ambientales no gubernamentales que diera una directriz general en la lucha a favor de la ecología.

•  Intensificar y apoyar los programas de educación ambiental que se llevan a cabo a través de las universidades y el Ministerio de Educación. Buscar apoyo para que la educación ambiental no formal sea llevada a cabo por algún organismo ambiental no gurbernamental.

•  Que el Ministerio de Agricultura y Ganadería impulse las prácticas de conservación de suelos.

•  Que en materia de Planificación urbana se acoja y apliquen las recomendaciones del Plan de la Gran Área Metropolitana, donde está definido las áreas que deben dedicarse a la urbanización sin afectar los suelos productivos. Además, debe buscarse reducir la tasa de migración hacia las grandes ciudades descentralizando la industria, abriendo posibilidades laborales y mejorando los servicios básicos y de recreación en las zonas rurales.

•  Es importante iniciar la elaboración de un mapa de erosión del país con el fin de definir una estrategia para combatirla.

•  Debe dársele prioridad al manejo integrado de plagas como una forma de reducir la utilización de plaguicidas. Igualmente de inmediato debe prohibirse la utilización de plaguicidas y fármacos que por sus efectos en el ambiente o salud humana han sido prohibidos en los países donde los fabrican.

Incentivar a las industrias a establecer sistemas de descontaminación mediante la liberación de impuestos a implementos o equipo descontaminante. También

•  podría tenerse un renglón de préstamos favorables en el Sistema Bancario Nacional para apoyar proyectos que tiendan a establecer medidas para disminuir la contaminación. De esta manera los empresarios no tendrían que tomar dinero directamente de su capital de trabajo.

•  Actuar drásticamente para evitar la acelerada destrucción de los manglares.

•  Realizar un plan para tecnificar la explotación ganadera, y evitar que los bosques sucumban para hacer repastos. La ganadería del país no necesita más potreros si se hace en forma técnica y científica.

•  Impulsar la reforestación. Buscar nuevos incentivos que permitan participar en proyectos de reforestación a los pequeños agricultores y propietarios.

•  De inmediato realizar un plan para proteger las cuencas hidrográficas.

•  Fortalecer y consolidar la protección de las áreas silvestres.

•  Impulsar el turismo científico y ecológico.

•  Mejorar los sistemas de recolección, disposición y procesamiento de la basura. Ejecutar un programa de instalación de basureros en todas la áreas urbanas del país.

•  Rebajar los niveles de concentración de tetraetilo de plomo que tiene la gasolina que vende RECOPE.

•  Fortalecer el Sistema Nacional de Protección Ambiental.

•  Realizar un inventario y ubicación de plantas formuladotas o fábricas que manipulen sustancias químicas tóxicas. Obligar a las empresas responsables a tener planes de contingencia.

•  Hacer un Seminario Ambiental dirigido exclusivamente a jueces, alcaldes, agentes fiscales, gobernantes y guardia rural y civil.

•  Coordinar esfuerzos en la lucha ambiental con el Ministerio Público, Procuraduría Agraria y Ambiental, Procuraduría del Consumidor y la Procuraduría de Derechos Humanos.

•  Impulsar la carrera de Derecho Ambiental en nuestras universidades.

•  Llevar el mensaje ambiental a los miembros de las municipalidades, ministros y presidentes ejecutivos de instituciones y a l Presidente de la República. En época electoral contactar con los dirigentes de los partidos políticos en disputa.

•  Mantener estrecha relación con los diferentes medios informativos del país.

•  Establecer estrategias regionales de conservación con el apoyo de las municipalidades, a efecto de conformar una estrategia nacional de conservación.

•  Actuar drásticamente contra la “corrupción ecológica” o los “delitos de cuello verde”.

•  Propiciar una verdadera Reforma Agraria, donde no sólo se reparta la tierra sino que se de tecnología y asesoramiento para la correcta utilización de la misma.

 

La propiedad privada debe prevalecer, pero debe obligarse a contemplar el impacto ambiental del uso de los recursos en otros ecosistemas.

•  El Sistema Bancario debe dar financiamiento de acuerdo con el uso potencial de los suelos.

•  Preparar una acción para evitar la contaminación con materiales desechables, como los envases plásticos de bebidas gaseosas recientemente introducidos. Podrían ponerse un impuesto a las compañías que utilizan este tipo de envases a efecto de desintensivar su venta o de financiar a las municipalidades su recolección.

•  Propiciar sistemas y equipos que utilicen la hidroelectricidad.

•  Establecer un Fondo Nacional para la conservación de la naturaleza. Este Fondo puede ser un porcentaje del Fondo de Emergencias Nacionales, que se utilizaría en labores preventivas.

Las responsabilidades de lograr un equilibrio entre el ambiente y el desarrollo es de todos porque… Esta tierra no la heredamos de nuestros antepasados. La hemos pedido prestada a las generaciones futuras.

 

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