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Responsabilidad Ecológica

Por: Alexander Bonilla Durán

La responsabilidad de analizar los problemas ambientales y la búsqueda de soluciones acordes en la realidad social, económica y política del país no es exclusiva de un determinado grupo social, una determinada profesión, una raza, una religión, o de los generales de la derecho o la izquierda. Es responsabilidad de todos, porque las consecuencias de la degradación del ambiente la sufrimos todos aquellos que habitamos el Planeta Tierra.

Precisamente la ecología busca la comprensión de las interrelaciones entre los seres mediante el estudio de los factores bióticos y abióticos que nos rodean; es decir se desea que se entienda que cualquier daño que causa la naturaleza repercutirá de una u otra forma en el hombre, el principal recurso a proteger y conservar en este mundo.

Quizás, en mucho la sociedad depredadora de la sociedad actual se debe a que, hasta la fecha sólo ha habido un sector mínimo de la población a la cual le ha preocupado la enajenación de nuestra herencia natural (poco a poco va cambiando). En un principio fueron los aborígenes quienes se enfrentaron a los cambios en los ecosistemas, que llegó a variar drásticamente el ambiente natural y a incidir en la disminución de la población aborigen y su cultura.

Hoy los cambios son acelerados y en muy poco tiempo, es lo que Tofler llamó el “Skock del futuro”. Ante el, unos pocos han osado levantar la bandera. Y por supuesto que son incomprendidos, llamados reaccionarios y hasta fanáticos. Pero ahí están y estarán por mucho tiempo.

Reitero, es posible que nuestros problemas ambientales se hayan agudizado porque no se han todo en cuenta los factores ecológicos en los campos económicos, sociales y políticos. Sin embargo cada día se reconoce más que los conceptos ecológicos no son exclusivos de los biólogos, geógrafos o forestales; se llega a la conclusión de que en todos los niveles de la educación formal informal debe estar la educación ambiental. De esta manera hemos podido ver como hoy en las Universidades se dan cursos de ecología para casi todas las carreras.

Definitivamente en Costa Rica la lucha ecológica ha correspondido a pocos grupos organizados personas aisladas, quienes a pesar a todo han logrado bastante. Inciaron un despertar ecológica que está dando sus frutos, pero que son insuficientes ante el reto que enfrenta el país debido a una acelerada destrucción ambiental. Ahora más que nunca todos los profesionales y no profesionales, en todos los campos de su quehacer, deben tomar en cuenta normas de protección de la naturaleza, porque tenemos una obligación con las generaciones futuras puesto que el futuro es a ellos pero la responsabilidad es nuestra.

Las anteriores reflexiones las hago en relación a una columna publicada en la Prensa Libre por señor Roberto Fernández Durán, quien a falta de argumentos técnicos, desvió una importante polémica sobre el problema del fumado en la salud humana y el ambiente hacia otros niveles que no legaré porque escapan al tema principal en cuestión.
Decir que proyectos como el del Oleoducto sean sólo de competencia de los ingenieros, únicamente deja entrever la visión unilateral del Sr. Fernández; para muestra un ejemplo, últimamente varios profesionales de diferentes carreras han opinado del tema. Decir o insinuar que los geógrafos no deben opinar sobre problemas ambientales, económicos, agrícolas, es desconocer lo que es la geografía moderna; sería como cuestionar los mismos escritos del Dr. Fernández sobre temas ajenos a la profesión, los cuales siempre los leo porque me interesan.

Como aclaración, los problemas en la salud derivados del fumado no son de fuente exclusiva de un solo investigador (como el Dr. Grau de Chile). Existen muchas investigaciones en Costa Rica usadas por la CCSS en su propaganda contra el fumado; también por la Agencia de Protección Ambiental USA y Centros Científicos de Norteamérica, Europa y otros países.

Para los que les preocupa que uno escriba sobre diversos tópicos, principalmente de agricultura (tabaco), industria (contaminación), proyectos como oleoductos y otros temas, he de decirles que aparte de ser geógrafo, entre otros estudios, tengo una especialización en preparación y evaluación de proyectos y que soy bachiller en agricultura profesional y Períto Agrícola. Como el hábito no hace al monge, un título no debe ser el requisito para que cualquier persona pueda exponer sus experiencias acumuladas en su rama de trabajo.

Finalmente, el Partido Ecológico Costarricense es un partido inspirado en los principios democráticos y la Constitución del país que no tiene ni tendrá nexos con los partidos políticos tradicionales ni guardará silencio ante empresas contaminadoras que deseen acallarlo con donaciones. Por tal motivo, el Sr. Fernández debe despreocuparse. Más bien lo invitamos a unírsenos y a aportar sus conocimientos para buscar un equilibrio entre el desarrollo y los recursos naturales. Estamos seguros que su aporte a favor del ambiente se lo agradecerán sus hijos y nietos.

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