Una relación que valoro 2005
Por: Alexander Bonilla Durán
De Thomas Gordon, una reflexión digna de compartir:
“Tu y yo vivimos en una relación que valoro y quiero conservar. Sin embargo cada uno de nosotros es una persona diferente, con sus propias necesidades y el derecho de satisfacerlas. Cuando tú tengas dificultades para resolver tus problemas, trataré de escucharte y ayudarte, para que encuentres tus propias soluciones, en lugar de depender de las mías. De la misma manera, trataré de respetar tu derecho de escoger tus propias ideas y desarrollar tus propios valores, aunque sean diferentes de los míos. Cuando tu actividad interfiera con lo que debo hacer para la satisfacción de mis necesidades, te comunicaré abierta y honestamente cómo me afecta tu conducta, confiado en que tú me comprenderás y ayudarás en lo que puedas. De la misma manera cuando alguno de mis actos te sean inaceptables, espero que me comuniques con sinceridad tus sentimientos. Te escucharé y trataré de cambiar.
En las ocasiones que descubramos que ninguno de los dos puede cambiar su conducta
para satisfacer las necesidades del otro, reconozcamos que tenemos un conflicto
que requiere solución. Resolvámoslo sin el uso del poder y la
autoridad. Yo respeto tus necesidades pero también quiero respetar las
mías. Encontremos una solución que sea aceptable para ambos. Tus
necesidades serán satisfechas y también las mías. Ambos
venceremos y ninguno será derrotado. Así, tu podrás continuar
el desarrollo como persona mediante la satisfacción de tus necesidades
y yo también podré hacerlo. Y podremos seguir relacionándonos
el uno con el otro con respeto, amor y paz mutuos”.
Linda esta reflexión. No les parece?.