Pensamiento Ecológico del Papa 2003
Por: Alexander Bonilla Durán
“Cruzando el Umbral de la Esperanza” por el Papa Juan Pablo II
En alguna oportunidad hemos manifestado que algunas personas han querido utilizar
la Ecología como una nueva trinchera para defender y mantener la ideología
comunista. Sobre esto hay abundante información a nivel latinoamericano,
razón por la cual hemos dicho a los costarricenses que tengan cuidado
con ciertas personas o grupos que utilizan lo ambiental para mantener estas
luchas ideológicas. A esas gentes se les llama sandías o reciclados.
Sobre el comunismo queremos recordar lo que dice el Papa en su libro “Cruzando
el Umbral de la Esperanza”. Dice: “El comunismo se ha caído
solo, como consecuencia de sus propios errores y abusos. Ha demostrado ser una
medicina más dañina que la enfermedad. No ha llevado a cabo una
verdadera reforma social, a pesar de haberse convertido para todo el mundo en
una poderosa amenaza y en un reto. Pero se ha caído solo, por su propia
debilidad interna”. Continúa diciendo Juan Pablo II “La caída
del comunismo abre ante nosotros un panorama retrospectivo sobre el típico
modo de pensar y de actuar de la que junto a indudables logros en muchos campos,
ha cometido también gran cantidad de errores y abusos contra el hombre,
explotándolo de diversos modos. Una civilización que siempre se
reviste de estructuras de fuerza y de prepotencia, sea política o cultural,
para imponer a la humanidad entera errores y abusos”. Finalmente el Papa
manifiesta que el responsable de lo que pasa en el mundo es el hombre, son los
hombres, las ideologías, los sistemas filosóficos. Es la lucha
contra Dios, el deseo de eliminar lo que hay de cristiano, cosa que busca el
colectivismo Marxista.
El egoísmo causa del desquilibrio ambiental
Las posibilidades de la Investigación Biológica debe mirarse con
inquietud, principalmente lo relacionado con la manipulación genética
cuando alteran plantas o animales o se interviene el origen mismo de la vida
humana.
Para el Papa Juan Pablo II, EL Orden del Universo debe ser respetado. Su exploración
y descubrimiento debe hacerse con prudencia y salvaguardando su integridad,
ya que la tierra es una herencia común, cuyos frutos deben ser para beneficio
de todos. Es injusto que pocos privilegiados sigan acumulando bienes superfluos,
despilfarrando los recursos disponibles, cuando una gran multitud de personas
viven en condiciones de miseria, en el más bajo nivel de supervivencia.
Es el egoísmo individual y colectivo lo que causa el desequilibrio ecológico,
constituyéndose en algo contrario a la creación.
Un justo equilibrio ecológico no se logrará si no se enfrentan
la pobreza existente en el mundo, porque en muchos países, la pobreza
rural y la distribución de la tierra, han llevado a una agricultura de
subsistencia, así como el empobrecimiento de los suelos. Además,
cuando la tierra no produce los campesinos migran a la ciudad con su miseria
o se incrementan los procesos de deforestación. Además, algunos
países con fuerte deuda están destruyendo su patrimonio natural
con tal de sembrar nuevos productos de exportación.
Así es como piensa el Papa Juan Pablo II de la crisis ecológica que vive el Planeta Tierra.